Una alternativa a la sal común refinada. La sal Cristalina del Himalaya.

En su día te comenté acerca de los efectos acumulativos, mutágenos o cancerígenos de los aditivos alimentarios y todos sus tipos.

También te he hablado sobre  los pros y los contras de una dieta basada en alimentos refinados. Uno de esos refinados que usamos en nuestro día a día es la sal común. Tal como te conté:

Es, con mucho, la substancia más utilizada de entre todos los aditivos alimentarios; sin embargo, su gran tradición en el procesado de los alimentos, incluyendo el realizado a nivel doméstico, hace que no se le considere legalmente como aditivo y que, salvo casos excepcionales, no se limite su uso. La sal común no es un producto carente de toxicidad.

Usando la sal de mesa común obligamos a nuestro cuerpo a aceptar un elemento alterado químicamente, lo que hace que gaste energía y pierda agua intracelular en el intento de asimilarla como nutriente.

Ese exceso de fluidos en los tejidos del cuerpo puede provocar:

· La antiestética celulitis

· Reumatismo, artritis y gota

· Piedras en los riñones y en la vesícula biliar

La sal marina, que puede parecer una alternativa a la sal común, actualmente,  no es más que sal común menos refinada, que debe su color a la presencia de restos de algas y de animales marinos. No tiene ninguna ventaja real sobre la sal refinada.

Así que por eso voy a hablarte sobre la Sal Cristalina del Himalaya como alternativa saludable a la sal común.

Ésta sal proviene, como su nombre indica, de las montañas del Himalaya. Allí ha sido preservada durante millones de años de cualquier tipo de manipulación o alteración quimica. Esa sal que se ha acumulado en las montañas, allí donde antes hubo mar y eso la convierte en una sal pura y sin refinar que no contiene contaminantes medioambientales y que se ha preservado a lo largo del tiempo, inalterada.

Se ha comprobado que demás de los numerosos minerales traza contiene potasio, calcio y magnesio que ayudan al cuerpo a alcanzar el equilibrio restaurando fluidos.

Me da tranquilidad saber que la sal que consumo es totalmente respetuosa con el medio ambiente y con mi propio cuerpo.


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6 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. María
    Ene 19, 2012 @ 13:34:44

    Ay Derya, en esto no sé si estoy de acuerdo… osea, sí estoy de acuerdo, pero… la sal del himalaya no será un recurso que se agote? Y qué hay de fomentar el consumo local? Qué pasaría si ahora todo occidente se pusiera a consumir sal del himalaya? bueno, no sé, me surgen estas preguntas…
    En realidad no estoy muy puesta en el tema, yo trato de comprar sal marina que sea ecológica, esta también crees que no es buena?
    Un beso nena!

    Responder

    • Derya
      Ene 19, 2012 @ 15:03:28

      María, preciosa! Gracias por el comentario! La sal del himalaya es tan solo una alternativa. No significa que sea la única opción. Gracias por hacerme ver que quizà no he sido muy clara en este punto. Así que aprovecho tu comentario para dar mi opinión al respecto. La sal marina a la que me refiero es la que se puede comprar en un supermercado normal y corriente. Esa sal marina suele ser como la sal común pero menos refinada. Evidentemente, y como bien dices, existe la sal marina ecológica y esa me parece también una muy buena alternativa a la sal común. La sal marina ecológica suele proceder de entornos naturales protegidos, suele ser recolectada de manera natural y completamente respetuosa con el medio ambiente y, evidentemente, no está procesada ni tratada químicamente. Eso sí, siempre hay que buscar la garantía de que así sea. Siento no haberlo aclarado en la entrada y te agradezco, enormemente, haberme puesto sobre aviso!!! Mil gracias guapísima!! Muaks!!

      Responder

  2. Carol
    Ene 19, 2012 @ 20:16:23

    La verdad es que nunca me había planteado que la sal común fuese un aditivo, y así como lo cuentas me parece que tendríamos que tener un poco más de cuidado. Nosotros no somos de poner mucha sal, y menos ahora con la nena que come lo mismo que nosotros, de hecho a veces (depende de lo que sea) ni echamos.
    Gracias por la información.
    Un abrazo

    Responder

    • Derya
      Ene 19, 2012 @ 20:40:05

      Carol yo tampoco me lo había planteado hasta que me empecé a buscar información sobre alimentación alternativa y saludable. Nosotros tampoco utilizamos sal en las comidas normalmente, pero por ejemplo cuando hago pan ahí sí tengo que ponerle… y prefiero usar una sal alternativa a la sal común bien sea ésta del himalaya o como ha dicho María de La família garrapata, la sal ecológica. Por cierto, has pasado a recoger tu premio en la otra entrada?? (es off de record… porque “legalmente” sólo podía escoger a 5… pero mi curiosidad por todas vosotras me puede más!!!) O_=

      Responder

  3. Carol
    Ene 20, 2012 @ 15:29:32

    Ay, pensé que había comentado en esa entrada, se me iría la cabeza :S
    Felicidades por el premio!
    Te agradezco, aunque sea off de record, que me concedas este premio, gracias preciosa. No te puedo asegurar que lo pueda recoger ya, aunque me lo guardo para cuando tenga un ratito.
    Un besazo

    Responder

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