Cose Conmigo día 4: botones y bajos

Hoy nos queda muy poquito para terminar este vestido del Cose Conmigo, ayer ya lo hemos dejado prácticamente rematado.

Tenemos que colocar los botones (o corchetes, dependiendo de lo que hayáis escogido). Yo he escogido unos botones blancos en forma de flor, casi siempre voy a casa de mi padre en busca de botones ya que los guarda de otras prendas y tiene dos botes con un montón de ellos. He visto estos y me parecía que le daban bien.

No sé como se llaman este tipo de ojales que no están hechos en la propia tela, igual alguna me lo sabéis aclarar. Son muy fáciles de hacer, se pasa el hilo unas tres o cuatro veces para que quede resistente y luego se van haciendo unos nuditos todo alrededor, queda como si fuera una cadeneta.

Y ahora si la modelo se presta nos tocará probárselo y tomarle el largo que le queremos dejar. Yo a mi bombón se lo he dejado por encima de las rodillas, y como le he hecho la sisa un poco más grande de lo que le correspondería ahora mismo, seguro que lo puede reutilizar a modo de camisola cuando crezca un poquitín más.

En el bajo sí que me gusta hacer un dobladillo más anchito, éste es el que le he puesto yo:

Y al fin está el vestido listo para estrenar!

Me encantaría que nos pasaráis fotos de los vestidos ya terminados (puestos o no en vuestras princesas) para hacer un álbum con todas vuestras creaciones y mostrároslos en unos días. Os dejamos unos días de margen por si no podéis haber seguido el Cose Conmigo al día y durante el resto de la semana recopilaremos vuestras fotos. El próximo lunes 18 colgaremos vuestros modelitos.

Gracias por vuestra compañía a lo largo de toda la semana, espero que nos veamos en otros Cose Conmigo 🙂

Cose Conmigo día 3: sisas y cuello

¿Qué tal va eso? ¿Habéis conseguido llevar la tarea al día? Hemos intentado hacerlo muy light para que aquellas que se inician en la costura lo vean asequible y porque sé lo liadas que estáis muchas de vosotras, y además con los días soleados que estamos teniendo hay que reservar un ratillo para salir a pasear, ir a la playa las que lo tengamos cerquita…

Hoy tendremos que rematar las sisas y montar y colocar el cuello.

SISAS

Para las sisas existen tres posibilidades: hacer unas vistas, colocar un bies o simplemente hacer un dobladillo. Yo he optado por hacer un dobladillo, ya que mi tela es muy finita y no quería que se abultara mucho en las sisas.

Colocación de bies

En el caso del bies hay dos opciones: hacerlo nosotras misma o comprarlo hecho. Yo he de reconocer que aún no me he atrevido a hacerlo ya que me parecen palabras mayores y además no soy muy amiga de la plancha, así que las veces que lo he usado ha sido comprado. Además, para colocarlo hay la manera profesional y la manera rápida, yo solamente uso la manera rápida jeje.

Simplemente abro el bies a la mitad, lo pego al borde de la tela y lo fijo con alfileres pinchando ambas caras del bies y paso una única costura. Sé que es bastante chapucero, pero así me aseguro de que me va a quedar igual por los dos lados y no tengo que coser a mano.

En la foto os pongo un bies que destaca mucho para que veais el efecto, le da un toque muy profesional y bien rematado a la prenda.

Colocación de vistas

Para rematar una sisa con vistas, cogeremos el patrón y trazaremos la sisa delantera y la sisa trasera en un papel. Una vez trazadas las curvas, dibujamos una segunda curva paralela a la primera y con una separación de unos 7 cms y las unimos mediante dos líneas rectas. Obtendremos así una vista de la sisa delantera y una vista de la sisa trasera.

Cortamos dos piezas de cada una de las vistas.

Cogemos una de las vistas delanteras y una de las traseras, y las unimos enfrentando las partes buenas de la tela.

Hacemos lo mismo con las otras dos vistas.

Ahora colocamos esa pieza sobre la sisa (por fuera del vestido, observar las fotos), las caras buenas tocándose, y hacemos coincidir la curvatura superior de la vista con la curvatura de la sisa. Id poco a poco y poniendo bastantes alfileres, y con paciencia al pasar la máquina ya que es una costura curva. Ahora remetemos un poco hacia dentro el otro borde de la vista y cosemos a mano con cuidadito para que al exterior no se vean las puntadas.



CUELLO

Tenemos que unir la cenefa delantera con las traseras, del siguiente modo:

Para ello uniremos por cada lado de la cenefa delantera una de las cenefas traseras, con las caras buenas tocándose.


Cosemos con la máquina cada una de esas dos costuras.

Obtendremos la siguiente pieza, que habremos de hacer por duplicado repitiendo el proceso anterior.

Ahora tenemos que unir estas dos piezas del cuello. Enfrentamos de nuevo los derechos y prendemos con alfileres. Habremos de hacer una costura que vaya por los dos laterales pasando por la curva superior (la de dentro de la U)

Ahora le damos la vuelta al cuello y lo planchamos. Para que quede bien al darle la vuelta es conveniente hacerle unos cortes perpendiculares a la costura pero sin sobresalir, así le facilitamos que se amolde a la curva de la costura.

Pinchamos el cuello ya del derecho sobre el vestido, superponiendo las piezas para que el vestido quede bien fijado. Tenemos que remeter los bordes hacia dentro, por lo que os recomiendo que hilvanéis en lugar de poner alfileres, para asegurarse de que queda bien fijado. Empezaremos colocando el cuello por las cenefas traseras, y luego fijamos la pieza central del cuello a la mitad del delantero del vestido para que quede bien colocado.

Pasamos la máquina. Éste es el resultado (En las fotos del proceso estáis viendo el cuello de la misma tela que el cuerpo porque hice dos cuellos para ver cuál le quedaba mejor)

¡Ya tenemos el vestido casi terminado!
Mañana colocaremos los botones y remataremos el bajo.
¿Cómo os ha ido?

Cose Conmigo día 2: cuerpo y botonera

¿Ya estamos listos para ponernos en faena?

Hoy martes tenemos que hacer dos cosas: coser los laterales del vestido y preparar y colocar la botonera.

Coser los laterales es muy sencillo en este caso porque son dos costuras rectas, y precisamente porque son rectas yo he usado la costura francesa, porque así los dos lados (derecho y revés) quedan muy bien remataditos y se ven curiosos.

Para ello superponemos las pieza delantera del vestido y la pieza trasera, con las caras malas (revés de la prenda) tocándose y las dos caras buenas a la vista. Prendemos con alfileres los laterales.

Pasamos una primera costura lo más pegado que podamos al borde de la tela. Ahora damos la vuelta a la prenda y pasamos una segunda costura más alejada del borde de la tela. De este modo, los bordes de la tela quedan encerrados en esa doble costura y la prenda no se nos deshilachará.

Ya tenemos el cuerpo del vestido listo por hoy.

Al repasar el tutorial me doy cuenta de que no he hecho suficientes fotos a lo largo del proceso, por lo que voy a hacer un fototutorial con una tela en la que se distinga más el derecho del revés de la prenda, y exagerando la separación de las costuras para que se vea el efecto de la costura francesa:

Para la primera costura yo uso la puntada seleccionada en la foto, así me aseguro de que me queda bien al borde.

Primero pasamos la costura con las caras malas tocándose y las buenas viéndose.

Ahora lo abrimos y le damos la vuelta para enfrentar las caras buenas y que las que se vean sean las malas, y damos una segunda costura más separada (en este ejemplo las he separado mucho a propósito para que veamos el efecto)

Así queda el interior de la costura, con el borde cortado de la tela bien oculto en la costura para que no se deshilache.

Así queda rematado por fuera,

y por dentro

Ahora pasaremos a la parte de la botonera.

* Ojo, ver anotación al final de la entrada sobre la botonera antes de colocarla!!

En la parte trasera del vestido habremos de marcar una línea de unos 10 cms desde el cuello. Esto es fácil si a la parte trasera del vestido le superponemos el patrón. Una vez hecho esto abrimos con una tijera la línea que hemos marcado.

Ahora tendremos que coger las 4 piezas de la botonera y rematar esa abertura con ellas. Superponemos una de las piezas de la botonera haciendo que sobresalga un poco por el cuello y otro poquito por encima de la abertura, y remetemos los 4 bordes unos 5 mm hacia dentro. Aseguramos con alfileres o con un hilván (yo en este caso prefiero el hilván, ya que nos aseguramos que queda firmemente colocado y además hay que colocar una botonera por el derecho y otra por el revés).

Colocamos otra de las botoneras al mismo lado de la apertura pero hacia adentro. Y lo mismo con el otro lado de la apertura.

Aquí tenía unas fotos de como he colocado la botonera pero me he dado cuenta de que al ser la tela igual no se apreciaba gran cosa, por lo que he hecho un simulacro usando dos telas distintas para que se aprecie mejor el efecto.
Hacemos la abertura para la botonera.

Remetemos para dentro los cuatro laterales de la botonera. Nos podemos ayudar con alfileres para que se aguante.

Colocamos la botonera sobre la abertura, haciendo que sobresalgan los bordes superior y lateral.

Pasamos los 4 bordes de la botonera a máquina.

* Según iba haciendo el vestido iba perfeccionando y cambiando algunas cosas. Finalmente yo he optado por ponerle los botones solamente en el cuello y dejar la abertura tal cual. Por tanto os voy a dar otra idea que me parece que queda mejor y luego decidís cual de los dos caminos usáis.

Ésta es la parte de atrás del vestido con botonera tal cual está en el patrón:


Estaba pensada para poner botones también en la zona de la botonera, pero me han parecido que serían demasiados botones.



Y ésta es la idea que os propongo, es un vestido que he hecho este invierno a partir de un patrón de Burda Kids:


En lugar de botonera lo que se le coloca es una vista, y el resultado es mucho más limpio que con la botonera. El ojal para el botón también es a modo de trabilla como el que le he hecho al vestido lencero aunque hecho de tela en lugar de hilo, eso ya sería opcional.



Si queréis hacer la vista en lugar de colocar la botonera, lo que tenéis que hacer es cortar un rectángulo de tela del doble de largo de la abertura que hemos abierto y darle un par de cms más de margen de costura (en nuestro caso la abertura es de 10 cms así que el rectángulo será de largo de 22 cms) y de ancho pues con unos 4 cms es más que suficiente.


Colocáis el rectángulo por fuera bordeando el contorno de la abertura y encarando derecho con derecho, prendéis con alfileres y coséis a máquina bien pegado al borde. Después volvéis la vista hacia el interior del vestido, y lo coséis por el interior en el otro borde, remetiendo un poquito la pieza para que no se deshilache la tela. Rematáis también los extremos de la vista, haciendo también un pequeño dobladillo hacia el interior.

¡Y listo por hoy! Nuestro vestido ya va cogiendo forma, ¿no?
Hasta mañana y os digo lo mismo que ayer, aquí estamos para ayudaros si os atascáis en algún paso.

¡Y listo por hoy! Nuestro vestido ya va cogiendo forma, ¿no?

Hasta mañana y os digo lo mismo que ayer, aquí estamos para ayudaros si os atascáis en algún paso.

Cose Conmigo día 1: montaje y modificación del patrón y corte de la tela

Bueno, pues hoy al fin empezamos con este Cose Conmigo. Mambina y yo estamos muy asombradas por la cariñosa acogida y muy ilusionadas, esperemos que salga todo muy bien y os guste la experiencia.

Hoy montaremos el patrón y lo modificaremos en base a la talla que queramos hacer, y luego cortaremos las piezas de tela para ya mañana ponernos a coser.

A lo largo de la semana pasada os hemos ido enviando por mail los patrones en pdf. Si alguien no lo tiene, por favor que deje un comentario avisándonos para que se lo podamos enviar cuanto antes.

El patrón consta de 6 folios. No me acordé de poneros el cuadrito de verificación de medidas pero no deberíais de tener mayor problema al imprimirlos, ya que son tamaño DIN A4 y así es como suelen imprimirse por defecto. Os voy a dar una medida a mayores por si queréis comprobar que tenéis las páginas correctamente impresas. La pieza botonera tiene de largo 12 cms.

Tenéis que unir los folios de 3 en 3. Por una lado los 3 folios que ponen VESTIDO DELANTERA y por otro lado los 3 que ponen VESTIDO TRASERA. Os he puesto unas flechitas en la parte superior e inferior de los folios para que os case perfectamente el patrón, al unirlos quedarán unos asteriscos.

Ahora nos toca la parte de modificar el patrón. El patrón que yo he hecho es para mi hija de 27 meses, que mide 90 cms. De todos modos le queda sueltecito en las mangas y le he quitado finalmente 8 cms al largo, así que tal cual está va perfectamente hasta una talla 3 años. De todos modos podemos comprobar y ajustar la talla fácilmente. Para eso trazaremos dos líneas en el patrón que vemos en la imagen siguiente (línea A y línea B) del punto número 1.

Lo primero es adaptar el tamaño de la cenefa del cuello delantero. Medimos a nuestra peque para saber cuál es el tamaño de la línea A en nuestro caso. Esa cifra la divimos entre 2 y le sumamos el margen de costura que soléis usar (yo suelo poner 0.5 cms de margen de costura, pero unas ponemos más margen y otras menos, es cuestión de costumbre).

Por ejemplo, si la línea A nos da 20 cms, la dividimos entre dos y nos da 10, y le sumamos un margen de 1 cm de costura y nos daría 11.

Pues bien, ahora cogemos la cenefa del cuello delantero del patrón, la doblamos por la mitad como nos indica el punto 2 de la imagen y cortamos por esa línea. Esa mitad de la línea A es la que tenemos que prolongar o acortar hasta conseguir la cifra antes calculada (11 en el ejemplo que os he puesto antes). En el caso de que tengamos que acortar basta con pegarle un nuevo tijeretazo, en el caso de que la tengamos que aumentar habrá que coger un trocito de papel para hacer el añadido.

Tengamos en cuenta ahora que debemos copiar esa mitad de cenefa ya adaptada y pegarlas para conseguir una cenefa completa, o cuando la cortemos lo tendremos en cuenta y cortaremos con la tela doblada.

A la cenefa del cuello trasero le añadiremos o acortaremos la misma medida que hemos aumentado o disminuido a nuestra mitad de cenefa delantera, haciendo el mismo proceso que para ésta (doblar a la mitad, cortar y aumentar o disminuir)

Ya tenemos la cenefa del cuello adaptada. Ahora esa parte que hemos aumentado o disminuido habremos de trasladarla al cuerpo del vestido. En este caso también es fácil, ya que tal y como está el patrón montado ya tenemos la parte central recta, por lo que trasladaremos esa prolongación o acortamiento a los mismos (ver punto 4 de la imagen anterior).

Ahora sólo nos falta retocar la sisa si es necesario. Es un vestido muy flojito, por lo que si es poca la variación yo no la tocaría. Cogéis una prenda que le sirva a vuestra nena que no sea ceñida y hacéis coincidir el inicio de la sisa de vuestra prenda con el inicio de la sisa del patrón. Ahora siguiendo la línea de la sisa, marcáis con un lápiz el final de la sisa de vuestra prenda de referencia. Con ese mismo lápiz, prolongáis la curvatura de la sisa (o la acortáis) y ya tendréis la sisa que deberéis emplear. Los laterales del vestido deberéis ampliarlos o reducirlos trazando una línea paralela al lateral del patrón y que tenga como punto de inicio el final de la sisa (punto 5).

Bueno, pues ya ha terminado la parte más liosa, o al menos la que a mí me parece más tediosa, que es la de modificar el patrón. Ahora ya hay que ponerse manos a la obra y recortar la tela.

Para colocar las piezas de la forma más eficiente, hemos de tener en cuenta si los dibujos de nuestra tela tienen sentido o no.

Este es un ejemplo de optimización de la tela teniendo en cuenta este punto, aunque cada una que escoja la manera de repartir la tela que os parezca más adecuada.

Habréis de tener en cuenta de que en el caso del cuerpo del vestido, tendréis que cortarlo con la tela doblada ya que el patrón se corresponde sólo con una de las mitades, y lo mismo con la cenefa del cuello delantero (o copiar este patrón y pegarlo para obtener la pieza completa).

Tendréis que tener las siguientes piezas:

1. Una pieza del vestido delantera
2. Una pieza del vestido trasera.
3. Dos piezas de la cenefa del cuello delantero.
4. Cuatro piezas de la cenefa del cuello trasero (en el patrón indica dos a cada sentido, esto lo hice antes de darme cuenta de que eran piezas simétricas)
5. Cuatro piezas de la botonera.

¡Y listo por hoy! Mañana coseremos el cuerpo del vestido y prepararemos y colocaremos la botonera.

¿Se os ha hecho muy pesado? ¿Hay algún punto que no entendéis? Aquí estamos para resolver todas las dudas que os puedan surgir. También me encantará ver vuestros avances y comentarios en la página de Facebook.
¡Hasta mañana!

Cose conmigo: Lista de materiales. Vestido sencillo.

Ya tenemos fecha para el Cose Conmigo, empezaremos el próximo lunes 11 de junio.

Para daros unos días para poder preparar todo, vamos a iros adelantando la lista de materiales necesarios para hacer el vestido lencero del Cose Conmigo.

LISTA DE MATERIALES:

– 65 cms de tela en doble ancho (1.40 o 1.50 mts). Yo compré un algodón, muy fresquito para el verano, aunque también son adecuadas otro tipo de telas como el piqué, la batista, toile de jouy, villela (ésta más gordita pero también adecuada). Dependiendo de la tela escogida será un vestido más informal (algodón) o más arregladito (toile de jouy, algunos piqués…)

– Dos botones o dos corchetes

– Hilo coordinado, alfileres, máquina de coser, etc.

Para el reparto de la tela tendremos de tener en cuenta si tiene tiene o no sentido, en cuyo caso, como sobrará del doble ancho, con los 65 cms que he puesto es más que suficiente (comprobar que esos 65 cms serán el largo máximo del vestido, por si necesitáis ampliar la talla del vestido)
Recordad lavar las telas antes de usarlas, por si encogieran (según el tipo de tela, pueden encoger alrededor de un 5%).

Preparadas??

Cose conmigo!! Un vestido sencillo para el verano.

Llega el buen tiempo… los días se alargan y la ropa se acorta… Mambina de Érase una Vez y yo nos preguntábamos si podíamos coser juntas un vestidito sencillo para nuestras niñas… Ranchyta, Meritxell, Patricia y otras mamás que miman se han ido apuntando también. Mambina ha animado a algunas mamás de la blogosfera  a coser con nosotras justo con ésta entrada.

La idea es sencilla: un vestidito (talla 2 en mi caso) sencillo. Será algo rápido cuatro-cinco días máximo y lo estamos preparando para la primera quincena de junio. Yo de momento tengo las telas. Mi rubita escogió el vichy lila y yo elegí la de cerecitas y fresas.

Os animo a todas ya que está pensado para mamás novatas en la costura (perfecto para mí).

Te apuntas??

La diferencia es un valor

Hoy es un día muy especial para mí porque marca un antes y un después.

Quiero dedicar mis breves palabras a todas aquellas mamás y re-mamás que miman que están floreciendo en su maternidad de nuevo.

No quería dejar pasar la oportunidad de recordaros (y recordarme) que ser diferentes, sentirnos diferentes es duro a veces, pero es la forma de ser y desplegarnos en todo nuestro esplendor.

Soys mamás únicas e irrepetibles. Soys mamás de luz. Soys mamás de amor. Que portáis y habéis portado la vida en vuestras entrañas. Recordad siempre que ser diferentes os hace especiales. Ser diferente es un valor. Tenedlo siempre presente y sentiros unidas en la distancia por esa diferencia y por muchas similitudes.

Os quiero y os querré desde lo más profundo de mi corazón.

 

El nido

Preparé el nido en las entrañas de mi cuerpo, en lo más profundo.

Lo mimé y lo acomodé con girones de mi amor, con retales de cariño y con hilos de ilusión.

Ese nido en el que explotó la vida y se llenó de tí.

Ese nido que te alimentó y te vió crecer.

Ese nido que me unió a tí con lazos invisibles pero fuertes y poderosos.

Ese nido que palpitó y sucumbió al dulce ritmo de tu corazón.

Dos años hace que renací como mujer. Dos años hace que nací contigo y me descubrí como la madre que soy.

Dos años hace, en éste mismo instante, me transporté a otro mundo, mi mundo y el tuyo… y entre preciosas lágrimas y angustiados sollozos de esfuerzo… te recogí de entre mis piernas envuelta en un alo blanquecino, cual pequeñas plumas perladas. Hija de mi vientre, desde aquel instante me hechizaste y en aquel instante echaste a volar, libre!!

Yogur de soja casero con fermento

Durante varios años he estado experimentando el arte de hacer yogur. Hace largo tiempo ya que dejé de hacerlos con leche de vaca y he coqueteado con la bebida (leche) de soja.

Voy a explicar el proceso de dos maneras. Una usando fermentos. La otra usando un yogur de soja como punto de partida. De las dos formas obtenemos un yogur de consistencia bastante líquida ya que no añado emulsionantes ni espesantes. Ambas maneras sirven para elaborar yogur de soja y yogur de leche animal, la única diferencia es la leche y el yogur a utilizar.

Posteriormente explicaré las dos formas de “incubarlos” y, de un día para otro, amanecer con el olor dulzón del yogur de soja por la mañana.

YOGUR DE SOJA CON FERMENTO COMO BASE

Ingredientes:

– Sobrecito de fermento para yogur (en herboristería)

– 1 litro de bebida (leche) de soja (no transgénica)

Elaboración:

Calentar el litro de bebida de soja sin que llegue a hervir. Al darle temperatura se consigue que los fermentos se activen más rápidamente y el yogur no se cuaje.

Mezclar una cucharadita de café con fermento con la bebida de soja que hemos calentado previamente. Si se añade todo el sobre quedan demasiado ácidos, por lo menos para mi gusto. Movemos bien para integrar ambos ingredientes. Aquí se puede añadir endulzante al gusto. Yo los hago puros.

Llenamos tarritos de cristal (yo reciclo los de conservas). Atención a no tapar el contenido. Hay que proceder a cerrarlos con la tapa una vez haya fermentado. Eso es al día siguiente.

YOGUR DE SOJA CON YOGUR COMO BASE

Ingredientes:

– 1 yogur ecológico de soja (lo más puro posible)

– 1 litro de bebida (leche) de soja (no transgénica)

Elaboración:

Calentar el litro de bebida de soja sin que llegue a hervir.

Se añade el yogur de soja natural a leche de soja que previamente hemos calentado. Removemos bien hasta integrar la mezcla. Aquí se puede añadir endulzante al gusto. Yo los hago puros.

Llenamos tarritos de cristal. Atención a no tapar el contenido. Hay que proceder a cerrarlos con la tapa una vez haya fermentado.

___________

De las dos maneras se llega al mismo punto. Una vez hemos llenado los tarritos de cristal hay dos opciones:

1. CON YOGURTERA: Se ponen los tarritos destapados en la yogurtera. Se tapa y hay que esperar entre 8 y 10 horas. La yogurtera no se puede tocar ni mover durante el proceso de fermentación pues la mezcla es muy volatil y estropearíamos el resultado final.

2. SIN YOGURTERA: Se ponen los tarritos destapados en una bandeja y se tapa con una toalla de baño para que mantengan la temperatura. Luego hay que colocar la bandeja al lado de una fuente de calor constante. Se puede haber calentado el horno a baja temperatura, luego hay que apagarlo y con el calor residual se deja la bandeja tapada con la toalla durante la noche. También se puede (lo que yo hago en invierno) dejar la bandeja tapada también con la toalla al lado de un radiador. El tiempo es el mismo que en yogurtera 8-10 horas de “incubación”.

Cuanto más tiempo permanezcan tapados más ácidos son.

Antes de consumirlos deben permanecer en la nevera y tapados con sus repectivas tapas durante un mínimo de 4h.

Aconsejo degustar éste yogur de soja con cereales y frutos secos.

Para obtener una proteina completa hay que intentar mezclar legumbres (soja)+cereales (a poder ser sin azúcares añadidos) y también se completa la proteina con cereales+frutos secos. Al mezclar ambas combinaciones obtenemos un alimento más que completo y saludable.

Esta receta se la dedico especialmente a Noraya de El rumor de las libélulas. Espero que te haya gustado y que te animes a probarla!

Sant Jordi y el Dr. DeVill

Érase una vez, en una ciudad perdida en algún lugar del mundo vivían dos mamás mimosas con sus dos preciosos soles. Las dos mamás distintas en apariencia pero con el mismo corazón, lleno de amor y dulzura. Las dos pequeñas lucen sus melenas de oro, la una lácio y brillante, la otra con preciosos rizos de luz.

Era un un día de leyenda. Un día en el que el caballero vence al dragón y recoge de su sangre una preciosa flor, una rosa, que posteriormente regala a su princesa.

Ese día paseaban esas dos mamás con sus dos bonitas flores por una larga calle adornada  con el olor a libro por doquier y salpicada del rojo intenso de las rosas.

Las pequeñas miraban curiosas todo aquel despliegue literario. Embelesadas por los colores, las formas y las letras.

De repente, un libro llama la atención de una de las mamás. Le impacta su tono imperativo y el signo de esclamación al final de dos palabras… “A dormir!” Gritaba el título. Y a esa mamá le dolió el corazón al leerlas… Y los ojos al descubrir el nombre su conocido, que no admirado, autor. Ese libro era como el dragón del cuento… acechando en la sombra… pero imponente!

Rápidamente esa mamá llama la atención de la otra, que al mirar el libro mencionado rápidamente se sienten conectadas la una con la otra, cómplices en sus emociones.

La tendera rompe el hechizo con una voz suabe:

– Hay! Éste libro va muy bien! Yo lo he probado y funciona!

Las mamás mimosas vuelven a mirarse sorprendias.

La señora nota esa mirada silenciosa y intenta romper la tensión:

– Es que con mi primer hijo no quise que el dormir se convirtiera en un problema. Y antes de que se malacostumbrara, por miedo, lo puse en práctica… – las mamás siguen mudas y asombradas, a lo que la mujer prosigue, como defendiéndose de una acusación silenciosa que nadie ha pronunciado- Total sólo lloró los primeros días y luego todo fué fenomenal…

Parecía una princesa en la torre más alta del castillo… esperando a ser salvada y encontrar, al fin, la libertad que su alma buscaba… El príncipe azul representaba la aceptación de sus actos… Ese príncipe azul que no llegó…

Aquí la mamá que avistó el ejemplar ya se había recompuesto del impacto que aquellas palabras le estaban causando, y respondió:

– Cada una hace en su momento lo que cree más oportuno para sus hijos. Ninguna madre quiere herirlos conscientemente. Eso sí, yo soy incapaz de oír llorar a mi hija y no acudir a consolarla.

A lo que la mujer contesta:

– Claro! En realidad, con mi segundo hijo no apliqué el método y durmió igual de bien!

La mujer se había puesto nerviosa pues en las palabras de aquellas madres no encontraba la aprobación que buscaba por haber dejado llorar a un hijo premeditadamente sin prestarle el calor y la piel que el bebé necesitaba. Era una princesa sin su príncipe… una princesa perdida y rota por dentro.

La mamá que había hablado notaba ese dolor, estaba en el aire. Con sus palabras no estaba juzgando a esa madre herida, sencillamente estaba hablando con el corazón. Era su alma vibrante quien hablaba y su voz, era dulce y amorosa.

No había sentencia, ni juicio en sus palabras. Tan solo una sensación profunda de apego y protección hacía un bebé que nos necesita y que lo hace saber con lágrimas cargadas de dolor.

La madre, inquieta, se preguntaba: “Qué más necesitamos que haga ese bebé para arruyarlo entre los brazos??”.

Por la noche, esa mamá se acordó de la princesa. Sintió que por ésta vez, el principe azul no había aparecido en el momento que aquella mujer tanto deseó. Esa mamá deseó que sus palabras cargadas de comprensión y sinceridad significaran una gran rosa, roja y hermosa en el corazón de aquella princesa.

Y… colorín colorado, éste cuento se ha acabado.

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