Evolución de la lactancia durante el embarazo

lactancia y embarazo

 

La lactancia es un vínculo mágico y especial que nace y crece junto al hijo que traemos al mundo. Pero existe todavía mucha desinformación al respecto y eso hace que esta manera de alimentar a nuestros hijos emocional y físicamente se acorte en el tiempo hasta desaparecer tempranamente.

Yo sabía que un embarazo no era razón para dejar de amamantar a mi pequeña, pero me he cruzado con miradas que, silenciosas, me mostraban su asombro, su duda y su inquietud ante lo que estaban viendo.

Estas palabras que voy a escribir a continuación son las que me hubiera gustado encontrarme a mí en lo que llevo de embarazo. Porque sí se habla de que la lactancia en la gestación no perjudica en absoluto ni a la madre ni al hijo pero cuesta encontrar experiencias que enciendan la luz en éste camino lamentablemente poco transitado.

Durante las dos primeras semanas de embarazo, aún desconocía que había una vida en mí, pero hubo alguien que sí lo supo antes que nadie. Mi rubita preciosa empezó a reclamar muchas muchísimas más tomas de las habituales, cual bebé recien nacido se aferraba largos ratos al pecho y se llenaba de mimos, caricias y abrazos.

En un primer momento no lo asocié a un posible embarazo, pero con el paso de los días en mi cuerpo despertó una intuición, quizà alimentada por esa luz que ya me llenaba… Y empecé a preguntarme si sería posible esa relación entre aumento de tomas y una gestación…

A la tercera semana de éste comportamiento, el test dió positivo. Así que, en mi caso particular, afirmo que ha habido una asociación directa entre ambos hechos.

A lo largo de las semanas siguientes la demanda volvió a regularse. Se hizo de nuevo más tranquila, pausada y relajada. Supongo que a medida que el embarazo avanzaba y se estabilizaban mis niveles hormonales, también se estabilizaron todas las emociones que transmitía a mi hija a través del pecho.

Al llegar a la semana 20 aproximadamente noté una bajada de producción considerable. Llegué a preguntarme si este sería el motivo de un posible destete. Pero enseguida desterré la duda y me entregué sin más a mi pequeña, sin preocupaciones. Lo que tuviera que ser sería, pero yo iba a disfrutar esos momentos como si fueran oro puro.

Y así, con menos producción pero con el mismo apetito de calor y alimento llegamos a la semana 27. A partir de esta semana noto que mi pequeña hace unas caquitas que me llaman la atención. Son más deshechas pero sin ser líquidas y son menos densas y de diferente color… Me doy cuenta que mis pechos se vanllenado ya de calostro!! Y que es ese cambio en mí el que ha producido ese cambio en sus heces.

Semana 36-37 y seguimos lactando y compartiendo y apurando nuestro tiempo juntas, pues sé que en cualquier instante estos momentos ya no serán solo nuestros.

Pronto vendrá esa hermosa luz que reclamará su lugar junto a nosotras. Sé que no sólo se alimentará de mi pecho y mi calor, también sentirá el abrazo amoroso de su hermana.

E imaginando esa hermosa imagen dejo pasar los días… esperándote…

 

 

 

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El fin justifica los medios?

Cuando yo era pequeña, sentía que la mayoría de mis sentimientos no valían. Desde mi percepción, para mi familia no eran importantes o tenidos en cuenta. Eran, simplemente, cosas de niños. Supongo que mis padres no lo hacían de manera consciente. Si hubieran sabido cuánto me dolía seguramente hubieran actuado de otra manera. Pero como yo sentía que no podía mostrar ese sentimiento de dolor, porque era malo, pues me lo quedaba para mí. Así, la espiral emocional va creciendo y arraigando a lo largo del tiempo.

Así que “aprendí” a moverme con independencia y sin contar con su opinión. Lo guardaba todo para mí. Pues me dolía el rechazo o la sensación de incomprensión.

Pero con el tiempo me di cuenta que así no iba a llegar muy lejos. Los seres humanos somos, por naturaleza, gregarios. Nos necesitamos los unos a los otros. Intentar avanzar en soledad, sólo trae más soledad. Me di cuenta que tenía que abrirme y mostrarme tal como era, con mis defectos y mis virtudes. Sólo esa verdad sobre mí misma me haría libre. A pesar que me aterrorizaba sentirme vulnerable ante los demás, des-aprendí a cerrarme en mí misma y re-aprendí a mostrarme al mundo. Precisamente, identificar, aceptar y compartir mis emociones dolorosas fue lo que realmente me hizo crecer.

Hace tiempo que reflexiono acerca de la educación que me gustaría ofrecer a mi hija. Y siempre llego a la misma conclusión: quiero ayudar la a convertirse en una persona fuerte, independiente y sensible, capaz de sentir el dolor ajeno y actuar ante él, en lugar de mostrarse impasible. Todo ello no en soledad, sino de la mano de una madre que la ama y la acompaña en el proceso. Una madre que la escucha y no la juzga. Una madre que simplemente la entiende y la guía.

Me doy cuenta que la manera en que educamos a un hijo forma parte de la persona que va a ser. Algo así como una huella indeleble que de alguna manera siempre estará presente.

Por tanto, concluyo que diferentes maneras de educar desenvocan en diferentes personalidades y actitudes ya que cualquiera de nuestros actos, por insignificante que parezca, deja una marca permanente en nuestros hijos.

Si quiero acompañar a mi hija en su crecimiento personal y que crezca fuerte, independiente y sensible, y no vale cualquier medio o forma de hacerlo.

Es decir, creo que se aprende más de lo que hacemos que de lo que decimos. Si educamos con el ejemplo (consciente o no) y respondemos a sus actos pegando, gritando y faltando al respeto… ese niño aprende a pegar, gritar y faltar al respeto cuando se siente atacado o amenazado.

Pero si educamos con del corazón, si educamos desde la conciencia emocional, obtenemos una persona capaz de sentir e interpretar la vida a través de las emociones. Ayudamos a florecer a ese niño y convertirlo en una persona fuerte y sensible, una persona, ante todo, humana capaz de identificar los sentimientos y actuar en consecuencia…

Solucionar un echo, aparentemente, tan simple como derramar agua puede transmitir a mi hija dos mensajes muy distintos según se solucione de una manera o de otra. Si derrama agua, y le ofrezco la oportunidad de limpiarla, sin culpabilizar, cuestionar o gritar, le enseño que ante un contratiempo no busco culpabilizar sino solucionar. Le enseño a ser capaz de reparar sus propios errores y sobre todo que pase lo que pase puede contar con que estoy a su lado. Si por el contrario actuo de manera que ella se sienta culpable o insegura de sus actos, si actuo ridiculizándola o haciéndola sentir inferior o sencillamente patosa… qué le aporto realmente? Que me oculte su verdadero ser y que no quiera mostrarse ante mí como realmente es, por miedo, rabia o fustración.

Quiero transmitirle que todos los sentimientos están permitidos pero no todas las acciones se admiten como respuesta. Puede sentirse enfadada pero no está permitido demostrarlo con golpes, sino con palabras, con dibujos o con alternativas que no dañen ni a ella ni a los demás.

Quiero ayudarla a saber qué siente en cada momento para que aprenda a canalizar sus actos y encontrar sus propias soluciones.

Así que una vez más, aprendo que los momentos de crisis pueden convertirse en oportunidades para crecer y que para hacerlo de manera sana hay que educar sin perjudicar ni física ni emocionalmente.

Para ayudar a crecer a mi hija, para ayudarla liberar y fluir sus emociones, me doy cuenta que no puede hacerse de qualquier manera, sino desde el RESPETO, por ELLA mimsa, por el mío y por el de los demás. Estoy segura de que no lo conseguiría de ninguna otra forma que no fuera ésta, pues no se puede educar desde la indivudualidad, la violencia o la insensibilidad. Asi que NO, para mí, EL FIN NO JUSTIFICA LOS MEDIOS.

Una alternativa al azúcar refinado. El sirope de ágave.

En su día comenté el efecto de los refinados en la alimentación. Así que, poco a poco, estoy buscando alternativas en mi dieta y en la de mi familia y adaptándola para que sea más saludable.

Normalmente usaba azúcar de caña certificado ecológicamente, pues muchos fabricantes venden azúcar moreno que no es más que el azúcar refinado cubierto por cristales, pero que igualmente ha sido sometido a un proceso químico con anterioridad. Pero sigo buscando alternativas!

Hoy en concreto voy a hablar sobre el sirope de ágave como alternativa al azúcar blanco de toda la vida. Si quieres más información sobre los contras de consumir éste tipo de endulzante o derivados puedes verlo aquí.

El sirope de ágave es un endulzante 100% natural que no altera los índices glucémicos como lo hace el azúcar refinado. Se extrae del ágave, que es una planta parecida al aloe vera. Si lo pruebas sólo tiene un sabor muy suave, parecido al caramelo.  Su textura es parecida a la miel aguada.

No sólo no es perjudicial para la salud sino que además mejora el tránsito intestinal y favorece su flora interna y no aporta calorías vacías (Algo que considero particularmente sorprendente por su dulzor). Además su poder endulzante es el doble que el del azúcar.

En concreto el sirope de ágave contiene Fructooligosacáridos que son:

  • Estimulantes del crecimiento de la flora intestinal (prebiótico).
  • Están libres de calorías, por lo que son recomendables en dietas de control de peso.
  • Inhiben el crecimiento de bacterias patógenas (E.Coli, Listeria, Shigella, Salmonella).
  • Son tolerados por las personas diabéticas e ideal para los hipoglucémicos. Beneficia a ambos porque tiende a regular los niveles de insulina.
  • NO son útiles para las bacterias formadoras de caries dentales, por lo cual no favorecen su crecimiento.
  • Disminuyen los niveles de colesterol y triglicéridos.
  • Aumentan a la absorción del calcio y del magnesio.
  • Facilitan la motilidad intestinal, y se recomienda a las personas con estreñimiento.
  • Ayuda a disminuir los niveles de colesterol.

Ahora estoy experimentando con éste allazgo y aprendiendo a substituir y proporcionarlo correctamente respecto al azúcar blanco en todas mis recetas!

Desmitificando: La leche de vaca.

La leche que proviene de los animales es, desde hace mucho tiempo, uno de los alimentos esenciales de la humanidad. No solamente la leche, sino también los derivados de ésta como los yogures, la nata, el queso, etc…

Como siempre se ha dicho, la leche animal contiene una gran variedad y cantidad de nutrientes que, a priori, pueden parecer beneficiosos para nuestro orgnismo.

Contiene minerales (fósforo, calcio, zinc y magnesio), proteínas (caseína, lactoalbúminas y lactoglobulinas), vitaminas ( sobre todo vitamina B) e hidratos de carbono (lactosa). En especial contiene calcio, que es indispensable para el buen funcionamiento y desarrollo de los huesos.

Por todo ello parece, a simple vista, un alimento completo capaz de nutrir nuestro cuerpo y  nuestra mente. Se considera un alimento imprescindible y saludable para nuestro cuerpo. Pero, realmente es necesario tomar leche animal para alimentarnos de forma correcta y sin carencias?

De un tiempo hacia aquí se ha estudiado y analizado a fondo éste tema y se ha puesto de manifiesto que la leche animal presenta una serie de inconvenientes que no debemos pasar por alto y que no sólo “desmitifican” valor nutricional sino que la convierten en un producto poco recomendable.

Así esos beneficios de la leche animal se convertirían en perjudiciales para la salud. Por ejemplo:

EL CALCIO

El principal argumento para tomar leche animal es el aporte de calcio. Como os he anotado enteriormente, es verdad que contiene una gran cantidad de calcio. Pero, en realidad, cuando consumios leche animal una gran parte de ese calcio se transforma en fosfato de calcio que expulsamos del cuerpo a través de las heces. Así que nuestro cuerpo no aprovecha ese aporte de calcio. Aportan más calcio alimentos como las hortalizas, frutos secos y legumbres secas. Quizà su aporte de calcio sea menor pero es asimilado mucho mejor por nuestro organismo.

INTOLERANCIA A LA LACTOSA

Últimamente han aumentado los casos de intolerancia a la lactosa. Como os he comentado es el principal hidrato de carbono que aporta la leche animal. Este problema de intolerancia está provocado por una deficiencia en la enzima lactasa, que se encarga de metabolizar la lactosa. Los síntomas que pueden aparecer son diarrea, flatulencia, dolor abdominal y pérdida de peso.

GRASAS SATURADAS

Otro de los inconvenientes de la leche animal es la proporción de grasas saturadas que contiene. Todo ello depende del tipo de leche y del proceso al que se haya visto sometida. Aproximadamente, suele ser una proporción del 70% (saturadas, grasas malas para el organismo) – 30% (insaturadas, grasas buenas que reducen el colesterol). Nuestro cuerpo recibe todas esas grasas saturadas y, además, las insaturadas pierden su efecto anticolesterólico después de que la leche sea sometida ala pasteurización y homogeneización.

LAS HORMONAS

La leche animal contiene unas sesenta hormonas (por ejemplo la hormona del crecimiento que se administra a los terneros) y toxinas derivadas de los procesos industriales de elaboración que no son nada beneficiosos para nustro organismo.

LA ALTERNATIVA

No quiero parecer alarmante ni obcecada con el tema pero es evidente que la leche animal no es necesaria para poder tener una buena salud y una dieta equilibrada.

Tampoco te estoy diciendo que debas abandonar la leche animal y los derivados de tu dieta. Pero si decidieras hacerlo no pasaría nada porque puedes obtener el calcio de otros alimentos. Sencillamente te cuento todo esto para que tengas la información necesaria para valorar si te conviene o no tomar leche animal.

Como en todo, también hay alternativas. En mi caso, han sido las leches o bebidas vegetales.

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Si quieres profundizar en el tema te dejo un enlace más extenso sobre lo que te he contado aquí.

Y aquí un video sobre los peligros de la leche.

Una alternativa a la sal común refinada. La sal Cristalina del Himalaya.

En su día te comenté acerca de los efectos acumulativos, mutágenos o cancerígenos de los aditivos alimentarios y todos sus tipos.

También te he hablado sobre  los pros y los contras de una dieta basada en alimentos refinados. Uno de esos refinados que usamos en nuestro día a día es la sal común. Tal como te conté:

Es, con mucho, la substancia más utilizada de entre todos los aditivos alimentarios; sin embargo, su gran tradición en el procesado de los alimentos, incluyendo el realizado a nivel doméstico, hace que no se le considere legalmente como aditivo y que, salvo casos excepcionales, no se limite su uso. La sal común no es un producto carente de toxicidad.

Usando la sal de mesa común obligamos a nuestro cuerpo a aceptar un elemento alterado químicamente, lo que hace que gaste energía y pierda agua intracelular en el intento de asimilarla como nutriente.

Ese exceso de fluidos en los tejidos del cuerpo puede provocar:

· La antiestética celulitis

· Reumatismo, artritis y gota

· Piedras en los riñones y en la vesícula biliar

La sal marina, que puede parecer una alternativa a la sal común, actualmente,  no es más que sal común menos refinada, que debe su color a la presencia de restos de algas y de animales marinos. No tiene ninguna ventaja real sobre la sal refinada.

Así que por eso voy a hablarte sobre la Sal Cristalina del Himalaya como alternativa saludable a la sal común.

Ésta sal proviene, como su nombre indica, de las montañas del Himalaya. Allí ha sido preservada durante millones de años de cualquier tipo de manipulación o alteración quimica. Esa sal que se ha acumulado en las montañas, allí donde antes hubo mar y eso la convierte en una sal pura y sin refinar que no contiene contaminantes medioambientales y que se ha preservado a lo largo del tiempo, inalterada.

Se ha comprobado que demás de los numerosos minerales traza contiene potasio, calcio y magnesio que ayudan al cuerpo a alcanzar el equilibrio restaurando fluidos.

Me da tranquilidad saber que la sal que consumo es totalmente respetuosa con el medio ambiente y con mi propio cuerpo.


Somos lo que comemos. Los transgénicos. (Parte 4)

Hoy voy a hablar sobre los transgénicos. Una palabra que puede sonar a esperanza y a destrucción. Un alimento sometido a ingeniería genética es un alimento alterado.  El alimento transgénico es aquel que se obtiene introduciendo un gen externo con el fin de obtener unas determinadas características finales en dicho alimento. En definitiva, es un alimento al que se le ha manipulado la cadena de ADN.

Y como ya he dicho en alguna ocasión, y en mi opinión, un alimento al que se ha modificado su estructura química deja de ser alimento.

Producir un alimento modificado genéticamente tiene efectos debastadores y, lo que es peor, efectos aún desconocidos que están por venir. Con ello me refiero que no sabemos con certeza qué efecto tiene en un ser humano la asimilación de nutrientes que han sido genéticamente alterados.

Según Greenpeace lo que sí está claro es que:

– Sólo diez multinacionales controlan casi el 70% del mercado mundial de semillas lo que significa que los y las agricultoras tienen poca capacidad de elección.

Aquí es digno de mención “Montsanto“. Un proveedor global de productos agrícolas. En mi opinión un monopólio de mercado y de patentes feroz y temible, sin escrúpulos y sin ética. Sólo buscan enriquecerse a costa de la salud y la desinformación de todos nosotros.

Te aconsejo que le heches un vistazo al link. Te llevará hasta un documental titulado “El mundo según Montsanto” donde se denuncia los efectos negativos que provocan los productos agroquímicos y las semillas de soja transgénica que comercializa dicha empresa. En síntesis, expone la cara más oscura de la lógica económica neoliberal, a través de la realidad agrícola de América del Norte y del Sur, especialmente de Argentina. Hoy Monsanto es el primer semillero de soja, maíz, algodón y productor de agroquímicos del mundo. Quien dice semilla, dice Monsanto, pero también dice alimentos.

Es la empresa norteamericana que maneja el mercado mundial de la soja. Es la misma empresa que fabricó PCB, y ocultó durante 50 años que ese aceite era cancerígeno. Es la empresa que produce y que patentó las semillas de soja genéticamente modificadas, para resistir agroquímicos y tempestades, etc.

– Los cultivos transgénicos no alimentan al mundo. El 99,5% de agricultores y agricultoras no los cultivan.

Como se vé en ese enlace “el mundo produce el doble de alimentos que los que sus 7.000 millones de habitantes necesitan”.

– La agricultura industrial usa fertilizantes sintéticos y agroquímicos que contaminan nuestros suelos y aguas, recursos necesarios para producir alimentos sanos ahora y en el futuro.
– El excesivo uso de fertilizantes de síntesis en la agricultura industrial contribuye al agravamiento del cambio climático.

REPERCUSIÓN DE LOS TRANSGÉNICOS

Así que independientemente que el transgénico sea dañino en sí mismo al ser un alimento alterado, su cultivo y comercialización no sólo afecta a nuestro entorno, contaminándolo y dañándolo sin límite sino que nos afecta directamente a nosotros como consumidores y a nuestra salud. Por tanto contamina genética y medioambientalmente.

Se resiente también toda aquella plantación ecológica que se vé alterada por semillas transgénicas depositadas por el azar: viento, insectos… etc…

Piensa que el ser humano no és el único que consume éste tipo de alimentos. Los animales, las vacas, en concreto,  consumen piensos creados a partir de cereales transgénicos en lugar de hierba. Todo lo que su cuerpo asimila pasa a la leche/carne que compramos en los supermercados y, a la vez, a nuestro organismo. Así que si no somos consumidores directos de éste tipo de alimentos lo hacemos indirectamente.

Todo gira en la misma rueda que los parabenes, y los conservantes… mayor beneficio a menor coste para el productor.

También afecta al sistema capitalista. El cultivo de transgénicos concentra el poder económico en unos pocos lo que influye negativamente en medianos y pequeños empresarios que se ven impotentes ante el poder de estos gigantes sin miramientos.

Así pues éstos alimentos repercuten directamente en:

– Modificación/alteración de ADN. Por tanto alteraciónes genéticas.

– Daño directo en nuestra salud, en nuestro propio cuerpo.

– Daño medioambiental al afectar a la fauna y flora directamente, a los ecosistemas colindantes al cultivo en qüestión.

– Daño en las economías de mercado. Al privatizar el mercado agrícola y mantener un monopolio aplastante sobre las otras economías minoritarias. Este hecho nos hace totalmente dependientes y vulnerables ante éstas multinacionales omnipresentes e indestructibles.

Hay organizaciones que intentan combatir este monopolio que sólo enriquece a unos cuantos y daña a todos los demás. Según Greenpeace:

“La industria biotecnológica se ha negado a hacer pública información vital que demuestra los problemas para la salud humana por el consumo de alimentos transgénicos. Distintos científicos han revelado que Monsanto omitió reportar efectos negativos serios, como los signos de toxicidad en los órganos internos de las ratas.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), responsable de su aprobación, ha sido objeto de duras  recriminaciones por no tener en cuenta las dudas y argumentos de los estados miembros. Además, los estudios científicos sobre los que se basa la evaluación previa a la autorización son realizados por las propias empresas, sin que sea posible en muchos casos  verificar los datos y resultados de forma independiente.”

¿Qué puedes hacer tú? Pues una vez más, elegir desde la información.

Aquí una guía sobre alimentos infantiles que usan ingredientes modificados genéticamente.

Aquí la guía completa de alimentos con transgénicos.

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Te puede interesar…

La primera parte. Somos lo que comemos. Los conservantes.

La segunda parte. Somos lo que comemos. Los conservantes.

La tercera parte. Somos lo que comemos. Los refinados.

Resultados de la encuesta Lactandoamando sobre la lactancia materna

Por fin tenemos aquí los resultados de la encuesta que publicamos en una entrada anterior.

Si te interesa ya puedes leer los resultados aquí.

La lactancia materna es mucho más que alimento. Por ello se necesita el apoyo de nuestro entorno para poderla disfrutar en todo su explendor. Sin prisas, sin horarios, sin presiones… Disfrutarla a lo largo del tiempo sin restricciones…

Disfrutar libremente de esta unión física y emocional que es, en realidad, un regalo para toda la vida.

Las mujeres pueden cambiar el mundo… y los hombres también!

Hoy me he encontrado con un par de artículos muy interesantes.

El primero habla sobre el poder interno aún por descubrir que tenemos las mujeres. La magia del cambio colectivo. La conexión mística entre mujeres. En alguna ocasión te he hablado sobre el empoderamiento de la mujer y cómo me ha hecho sentir a mi la maternidad.

El segundo amplía la información sobre la teoría del MONO CIEN. Es muy interesante el apartado dónde habla de cambiar conductas. “Cambia una conducta y ayuda a cambiar a otros hombres”.

Especialmente me ha encantado:

“Un hombre que tiene prioridad y tiempo para atender a sus hijos, para preguntarles y escuchar, para compartir experien­cias con ellos, que participa activamente de la crianza de esos hijos, aunque eso signifique postergar un ascenso profesional o resignar un ingreso, cambia de conducta y ayuda a cambiar a otros hombres.”

“Un hombre que pueda escuchar a la mujer sin interrumpir y sin verse obligado a dar respuestas y soluciones, un hombre que se atreve a mostrar a su mujer sus capacidades e incapacidades, su inteligencia y su estupidez, su fuerza y sus flaquezas, su capacidad sanadora y sus heridas, cambia una conducta y ayuda a cambiar a otros hombres.”

“Un hombre que acompaña el crecimiento de sus hijos y les transmite confianza y admiración, sin desvalorizarlos cuando ellos se equivocan en la búsqueda, o no se amoldan a las expectativas de él, que incluso los autoriza a equivocarse, que los guía con límites firmes y afectuosos, y que garantiza con actos, el carácter incondicional de su amor, cambia una conducta y ayuda a cambiar a otros hombres.”

Me ha parecido muy interesante porque para mí significa que nosotros somos la clave para cambiar el mundo. Somos conscientes y creamos el cambio. Hombres y mujeres. Ambos tenemos el poder de transformarnos y transformar el mundo. Un mundo que heredaran nuestros hijos, junto a nuestras virtudes, el amor, el cariño, el respeto…  y a nuestros rotos e imperfecciones…

Nosotros, hombres y mujeres, de manera distinta pero con igual intensidad somos el orígen del cambio.

Somos lo que comemos. Los refinados. (Parte 3)

De todo lo que te he ido contando estos días, se desprende la idea de que muchas de las enfermedades actuales en nuestra sociedad pueden ser determinadas en mayor medida por la dieta que consumimos. Evidentemente, también influyen otros factores como la herencia genética o nuestras costumbres y hábitos diários.

Pero es obvio que nuestra dieta se basa en su mayor parte en alimentos refinados. El hecho de refinar un alimento significa someterlo a un proceso especial para su conservación, lo que proporciona una mayor rentabilidad a los productores, un aumento de la oferta comercial y un almacenamiento temporal más largo.

En un producto refinado ha sido alterada su estructura química. Y al modificar esa estructura química del alimento haces que deje de serlo. Pierde un factor muy importante, la relación dieta-nutrientes.

Por ejemplo en el caso de la harina. Normalmente consumimos harina refinada. Y, por tanto, se ven alteradas sus verdaderas cualidades nutricionales. La harina es el ingrediente principal de muchos alimentos que consumimos en nuestro día a día.

Otro ejemplo de alimento refinado es el cloruro sódico o sal común.

Es, con mucho, la substancia más utilizada de entre todos los aditivos alimentarios; sin embargo, su gran tradición en el procesado de los alimentos, incluyendo el realizado a nivel doméstico, hace que no se le considere legalmente como aditivo y que, salvo casos excepcionales, no se limite su uso. No obstante, además de condimento es un conservante eficaz en la mantequilla, margarina, quesos y derivados del pescado. A pesar de lo extendido de su uso, la sal común no es un producto carente de toxicidad y una dosis de 100 g puede causar la muerte de una persona. De hecho, se conocen algunos casos de intoxicaciones accidentales graves de niños muy pequeños por confusión de la sal con el azucar al preparar sus papillas.

El cloruro sódico se encuentra presente en todos los fluídos biológicos, y entre otras funciones, interviene en la formación del jugo gástrico. Es, por tanto, un componente esencial en la dieta. Desde principios de este siglo se discute la posible relación existente entre la ingestión de sal y la hipertensión. En la inmensa mayoría de los casos no se conoce la causa real de esta enfermedad, uno de los factores de riesgo más importantes de los accidentes cardiovasculares, y no está claro en absoluto que una dieta con alto contenido en sal pueda producirla. Sin embargo, una restricción drástica (menos de 1 g/día, frente a los cerca de 10 de ingestión habitual de los paises occidentales) puede colaborar en su mejora. El nivel de ingestión más adecuado se sitúa, por los conocimientos actuales, en torno a los 3 g/día para la población normal, es decir, menos de la mitad de lo que se utiliza habitualmente.

La sal marina, que puede parecer una alternativa a la sal común, actualmente,  no es más que sal común menos refinada, que debe su color a la presencia de restos de algas y de animales marinos. No tiene ninguna ventaja real sobre la sal refinada. En zonas con deficiencias de yodo en el suelo, es recomendable el empleo de sal yodada, que no es mas que sal común a la que se le ha añadido yodo en forma de yoduro potásico.

Como ves, nos hemos acostumbrado, sin darnos cuenta a consumir alimentos refinados. El azúcar, el arroz, la harina, la sal, incluso los aceites que deberíamos consumirlos siempre procedentes de la primera prensión en frío y no refinados…

Y¿qué tienen de malo los alimentos refinados?. Pues como ya te he contado,  la gran cantidad de sustancias como aditivos, colorantes, conservantes y potenciadotes de sabor que son tóxicos y nocivos para nuestro organismo. Además no nos aportan ningun nutriente esencial necesario.

Ingerimos una cantidad excesiva calorías donde las vitaminas y minerales son practicamente inexistentes. También hay que tener en cuenta la carencia de fibra que eso provoca, con lo que nos hace succeptibles de padecer problemas intestinales y un desequilibrio en la flora intestinal.

Creo que tenemos que concienciarnos más como consumidores. Tenemos que encontrar alternativas al mercado consumista. Recuperar la calidad de lo que comemos y la calidad en nuestra vida.

Pienso que lo que es normal no tiene por qué ser lo mejor. Sencillamente, es lo que hace todo el mundo. Pero eso no quiere decir categóricamente que esté bien hecho.

Recuerda hacer lo que te salga de dentro, pero siempre, estando informada.

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La segunda parte. Somos lo que comemos. Los conservantes.

Conciliación Real Ya. Encuesta.

Desde Conciliación Real Ya se está haciendo una enquesta para recoger información sobre el tema.

Es muy corta y será de gran ayuda.

Te animas? Pues clica en la imagen!

Todos los papás y mamás que intentan conciliar su vida personal, laboral y maternal/paternal te lo agradecen!!

 

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