Yogur de soja casero con fermento

Durante varios años he estado experimentando el arte de hacer yogur. Hace largo tiempo ya que dejé de hacerlos con leche de vaca y he coqueteado con la bebida (leche) de soja.

Voy a explicar el proceso de dos maneras. Una usando fermentos. La otra usando un yogur de soja como punto de partida. De las dos formas obtenemos un yogur de consistencia bastante líquida ya que no añado emulsionantes ni espesantes. Ambas maneras sirven para elaborar yogur de soja y yogur de leche animal, la única diferencia es la leche y el yogur a utilizar.

Posteriormente explicaré las dos formas de “incubarlos” y, de un día para otro, amanecer con el olor dulzón del yogur de soja por la mañana.

YOGUR DE SOJA CON FERMENTO COMO BASE

Ingredientes:

– Sobrecito de fermento para yogur (en herboristería)

– 1 litro de bebida (leche) de soja (no transgénica)

Elaboración:

Calentar el litro de bebida de soja sin que llegue a hervir. Al darle temperatura se consigue que los fermentos se activen más rápidamente y el yogur no se cuaje.

Mezclar una cucharadita de café con fermento con la bebida de soja que hemos calentado previamente. Si se añade todo el sobre quedan demasiado ácidos, por lo menos para mi gusto. Movemos bien para integrar ambos ingredientes. Aquí se puede añadir endulzante al gusto. Yo los hago puros.

Llenamos tarritos de cristal (yo reciclo los de conservas). Atención a no tapar el contenido. Hay que proceder a cerrarlos con la tapa una vez haya fermentado. Eso es al día siguiente.

YOGUR DE SOJA CON YOGUR COMO BASE

Ingredientes:

– 1 yogur ecológico de soja (lo más puro posible)

– 1 litro de bebida (leche) de soja (no transgénica)

Elaboración:

Calentar el litro de bebida de soja sin que llegue a hervir.

Se añade el yogur de soja natural a leche de soja que previamente hemos calentado. Removemos bien hasta integrar la mezcla. Aquí se puede añadir endulzante al gusto. Yo los hago puros.

Llenamos tarritos de cristal. Atención a no tapar el contenido. Hay que proceder a cerrarlos con la tapa una vez haya fermentado.

___________

De las dos maneras se llega al mismo punto. Una vez hemos llenado los tarritos de cristal hay dos opciones:

1. CON YOGURTERA: Se ponen los tarritos destapados en la yogurtera. Se tapa y hay que esperar entre 8 y 10 horas. La yogurtera no se puede tocar ni mover durante el proceso de fermentación pues la mezcla es muy volatil y estropearíamos el resultado final.

2. SIN YOGURTERA: Se ponen los tarritos destapados en una bandeja y se tapa con una toalla de baño para que mantengan la temperatura. Luego hay que colocar la bandeja al lado de una fuente de calor constante. Se puede haber calentado el horno a baja temperatura, luego hay que apagarlo y con el calor residual se deja la bandeja tapada con la toalla durante la noche. También se puede (lo que yo hago en invierno) dejar la bandeja tapada también con la toalla al lado de un radiador. El tiempo es el mismo que en yogurtera 8-10 horas de “incubación”.

Cuanto más tiempo permanezcan tapados más ácidos son.

Antes de consumirlos deben permanecer en la nevera y tapados con sus repectivas tapas durante un mínimo de 4h.

Aconsejo degustar éste yogur de soja con cereales y frutos secos.

Para obtener una proteina completa hay que intentar mezclar legumbres (soja)+cereales (a poder ser sin azúcares añadidos) y también se completa la proteina con cereales+frutos secos. Al mezclar ambas combinaciones obtenemos un alimento más que completo y saludable.

Esta receta se la dedico especialmente a Noraya de El rumor de las libélulas. Espero que te haya gustado y que te animes a probarla!

Mi balcón se viste de verde!

Sigo en éste proceso de limpieza interior. Poco a poco va sanando de nuevo. Intento llenar mi piel de luz del sol. Intento sentirme serena en ese momento y bajar el volumen de mis pensamientos… Me concentro en la luz que me traspasa y se extiende y se derrama dentro de mí.

De repente un impulso nuevo aflora… se expande y brota en forma de idea. Se entremezclan sensaciones en mi interior… mi cambio en la alimentación… mi preocupación por lo que como y lo que doy de comer a mi pequeña… y si funciona?? Y si me lanzo a cultivar mi propio mundo verde??

Como sigo en mi aprendizaje contínuo de no ingorar mis pulsiones y mis sentimientos… he decidido darme una oportunidad. Voy a convertir mi balcón en un huerto urbano!!! Te invito a que compartas conmigo éste proyecto que no sé si mis dotes como jardinera me permitiran que dure demasiado. Pero que no se diga! Siento que debo intentarlo! Estoy segura que será un espacio para meditar y sentirme relajada. Aprendo a escucharme y mi cuerpo me ha gritado en sliencio…

Dicho y hecho!! Aquí os presento mis primeras tomateras, son planteles ecológicos y son de la variedad “Tomate Rosa”.

Aquí una vez plantados. Gracias a la inestimable ayuda de mi pareja y mi preciosa rubita que andubo revolcándose en la arena y alertándonos de vez en cuando con un “mamá ete no toca, ete pincha!!”. Gracias pequeña, una vez más por salvaguardar mi seguridad ante todo!!

Como puedes comprobar esa necesidad de limpieza ya roza los límites de mi vivienda… voy por el balcón… que se preparen en el rellano que seguro que mañana me pongo a limpiarlo compulsivamente!!

Por mi bien y por el de mis queridos vecinos… espero que este trance acabe pronto!!

Hamburguesas de garbanzo caseras

Hoy pongo una receta muy sencilla y cargadita de proteina vegetal. Es perfecta para acompañar un plato de verdura o para hacerla plato único entre dos trocitos de pan, con su lechuga, tomate, cebolla y lo que se te ocurra para acompañar!!

Es una receta que he visto varias veces circulando por la red pero que en éste caso la he rescatado de un libro de recetas vegetarianas. La legumbre (en éste caso el garbanzo) se puede substituir por cualquier otra de nuestro agrado. La verdad es que admite tantas variaciones como imaginación tengamos!!

Ingredientes:

– 500gr de garbanzos (después de dejarlos en remojo durante la noche)

– 3-4 zanahorias ralladas o picadas

– 1 cebolla mediana

– especies al gusto sal, pimienta… (y además yo le pongo perejil, comino y alga wakame en polvo).

– pan rallado (yo rallo el pan que hago en la panificadora, en éste caso integral)

– harina, vale cualquier tipo (yo suelo usar integral ecológica)

Elaboración:

Picamos los garbanzos, la cebolla y las zanahorias.

Agregamos el pan rallado hasta que quede una masa manejable y que veas que no se deshaga. Agregamos las especies.

Formamos hamburguesas de un tamaño mediano-pequeño.

A freír en un poco de aceite… y a escurrir!!!

Ya sólo queda disfrutarlas… porque están riquísimas!!!

Precaución! Enganchan! ^_^

La mujer que era y la mujer que soy

Hace apenas dos años yo no era nada de lo que ahora soy. Siempre he oído decir que la maternidad te cambia la vida pero nunca me imaginé que me transformaría de éste modo tan profundo e irreversible.

Y es que ser madre se ha convertido en mucho más que tener un hijo. Ser madre es ahora una filosofia de vida. La maternidad me ha aportado una visión única y especial de la vida y no concibo que antes haya podido tener una vida donde mi hija no existía. Ella que ahora lo LLENA todo.

Hace apenas dos años me parecía una ilusión que se pudiera criar a un hijo sin gritar, pegar o castigarlo por sus acciones. Me parecía algo tan bonito pero a la vez tan raro… Cómo podía ser?? A mi me habían criado corrigiendo mi comportamiento cuando creían que no era el adecuado.Y no conocía ninguna otra forma de hacerlo.

Yo sentía que no quería hacerle eso a mi bebé. No quería que ese ser que llevaba en mi vientre se sintiera desamparado o humillado en modo alguno por mí, su madre. Una madre que se supone que debe amarle incondicionalmente y protegerle de injusticias. Una madre que debe respetarle sobre todas las cosas y con mucho más ímpetu en la infancia ya que, aunque de menor edad, el bebé no deja de ser una persona y se merece respeto como tal. Pero desconocia referencia alguna. No sabía cómo iba a llevar a cabo esa idea que a mi me parecia tan natural y necesaria como infrecuente.

Hace apenas dos años pensaba que un bebé debía dormir en su cuna, luego en su cama y acto seguido en “su” habitación. Creía que el bebé no sabía dormir y se le debía ayudar.

Hace apenas dos años no estaba segura si iba a “poder” dar el pecho ni cuánto tiempo lo iba a dar. Creía que eso dependería de mí y de mi circunstancias.

Pensaba que a los cuatro meses ya se le introducían alimentos y que la lactancia era inexistente a esa edad. Creía en las “ayudas” con biberón porque con el pecho se podían quedar con hambre. Pensaba que pasaban de los biberones a las papillas directamente, no conocía alternativa posible.

Hace apenas dos años pensaba que los bebés iban cómodos en el carrito.

Hace apenas dos años cuidaba mi alimentación. Pero no sabía nada sobre alimentación alternativa o respetuosa, sobre parabenes o sobre potenciadores del sabor.

Así que hace apenas dos años yo era otra mujer, igual en apariencia pero distinta, muy distinta en el fondo. El cambio ya empezó cuando me sentí embarazada. Gestaba a mi hija dentro de mí pero también se gestaban dudas e inquietudes sobre crianza y sobre la vida que vendría… Y empecé una búsqueda exaustiva de alternativas. Alternativas en la manera de críar a mi futuro bebé… Todo empezó en un blog conocido donde se habla de Bebés  y más cositas…  Ahí empecé a seguir día a día la evolución de mi embarazo, leía cómo crecía mi bebé en mi interior y me empapaba sobre artículos que me abrieron un nuevo abanico de posibilidades en la crianza.

Me familiaricé con conceptos nuevos: lactancia materna, lactancia artificial, crianza con apego, crianza respetuosa, respeto por los tiempos, colecho… y quise saber más!!! Continué adentrándome en un foro de crianza respetuosa. Ahí encontré muchas mamás maravillosas que explicaban sus experiencias en la crianza respetuosa. Para mí fue toda una revolución saber que había tantas y tantas mamás que estaban llevando a cabo la maternidad que yo quería sentir. Una maternidad consciente y respetuosa con mi futuro bebé. Pero seguía sin entender algunos conceptos. Por poner un ejemplo, seguía sin entender por qué un “cachete a tiempo” estaba mal… De verdad podía hacerse de otra forma? Todas ellas me evidenciaban que sí… pero yo no estaba preparada aún para entender la maternidad respetuosa en todo su conjunto.

Esa gran verdad, ese sentimiento revelador se abrió en mí el día que recogí de mi vientre a mi propia hija. Fué la pieza del puzle que me faltaba para verme a mi misma en perspectiva. Ella fue el detonante de mi revolución interior.

A los pocos días de  nacer  mi hija tuve la suerte que cayó en mis manos un libro: COMER, AMAR, MAMAR de Carlos Gonzalez. Fue otra pieza clave en ese puzle maternal. A ese libro, le han seguido muchos más, pero sus palabras prendieron la chispa para liberar la madre que en realidad quería ser. La madre y la persona que siempre había llevado dentro pero que no se había atrevido a salir, bien por presiones sociales o por normas silenciosas que interiorizamos desde pequeños.

Sentí más que nunca una conexión especial con aquellas mujeres que al igual que yo estaban en continua renovación interior para ser mejores madres y mejores personas.

Me sentía en harmonía y cómoda en mi reciente maternidad pues dejé de mirar el reloj y me abandoné a esa conexión recíproca con mi hija que me indicaba en cada momento lo que necesitaba. Me sentía enamorada de su tacto y de su piel al llevarla pegadita a mí en el fular. Así, piel con piel tenía todo lo que necesitaba a su alcance, el alimento que manaba de mi cuerpo a demanda, el calor y el arrullo que se desprendía de mi piel.  El sueño, como el alimento a demanda… los bebés ya saben dormir y no necesita que interfiramos para nada. Pasamos de la lactancia materna exclusiva a la introducción de alimentos en trocitos, nada de papillas. Me sentí LIBRE para dormir con ella, pues no deseaba separarme ni un instante. Todavía hoy, con casi 22 meses de vida me sorprendo en el silencio de la noche observándola en su hermosa quietud, a mi lado, acurrucada cerquita de mi pecho y de mi corazón.

Lo más maravilloso es que a día de hoy seguimos piel con piel, con pecho a demanda y colechando, me encanta sentir que respto su espacio y su tiempo. Me encanta sentir que evolucionamos juntas, cada una transformándonos y cambiando juntas pero individualmente en cada etapa.

He cambiado mi alimentación, no como carne ni pescado.

He cambiado mi modo de ver la feminidad y de sentir mi poder como mujer.

En general HE CAMBIADO. Ya no soy la mujer que era y sé que la mujer que soy ahora, pronto dejará de serlo porque estoy en continuo crecimiento y descubrimiento de mí misma.

Pero cambiar no es facil. Requiere constancia, apoyo externo y seguridad en tí misma y en lo que haces. Una seguridad que casi ninguna madre cree que tiene ya que muchas veces nos hacen sentir anuladas en nuestra toma de decisiones referentes a la maternidad. Un apoyo que debemos buscar muchas veces en la inmensidad del ciberespacio y una constancia que pocas veces tenemos la fuerza de invocar en el puerperrio. El cambio no es facil pero ES posible.

Ahora, me sorpendo de lo desinformada que estaba.

No pretendo aleccionar sobre la mejor manera de criar o educar a un hijo. Ésta es tan sólo la historia de mi transformación. Un cambio que realmente me ha hecho más feliz conmigo misma y con mi família.

Magdalenas de espelta integral con sirope de ágave

Ya te he hablado sobre el sirope de ágave. Ahora estoy experimentando con éste nuevo ingrediente que acabo de introducir en mi cocina. Pensé en probar con unas magdalenas que no fueran con harina de trigo, así que usé la espelta. La espelta es una subespecie del trigo muy antigua y, por ello, no ha sido sometida a tantas modificaciones como la harina de trigo común. Y decidí substituir el azúcar por sirope de ágave.

Voy con los ingredientes:

230 g de harina de espelta integral

70 g de harina de fuerza

120 g de sirope de agave (o 150g de azúcar moreno)

150 ml de leche (yo usé leche de almendras)

100 ml. de aceite (de la primera prensada de girasol, o suave de oliva)

3 huevos (yo usé de gallinas de campo)

1 cucharada de bicarbonato sódico

la ralladura de un limón

el zumo del limón

canela al gusto

Pon el horno a 180º

Preparación:

Empiezo batiendo los huevos con el sirope de ágave y con la ralladura de limón.

Luego voy incorporando el aceite, poco a poco, la leche de almendras y el zumo del limón y la canela al gusto.

Luego, en otro recipiente tamizo los dos tipos de harina y el bicarbonato. Añado la mezlca líquida sobre el bol con las harinas y mezclo con cuidado con movimientos envolventes (esta mezcla no se bate).

El resultado es algo así:

Ahora voy poniendo la mezcla homogénea en los moldes para magdalenas a unos 3/4 de capacidad.

Y al horno unos 15 minutos. Luego se dejan enfriar sobre una rejilla y… Bon Profit!!

Una alternativa al azúcar refinado. El sirope de ágave.

En su día comenté el efecto de los refinados en la alimentación. Así que, poco a poco, estoy buscando alternativas en mi dieta y en la de mi familia y adaptándola para que sea más saludable.

Normalmente usaba azúcar de caña certificado ecológicamente, pues muchos fabricantes venden azúcar moreno que no es más que el azúcar refinado cubierto por cristales, pero que igualmente ha sido sometido a un proceso químico con anterioridad. Pero sigo buscando alternativas!

Hoy en concreto voy a hablar sobre el sirope de ágave como alternativa al azúcar blanco de toda la vida. Si quieres más información sobre los contras de consumir éste tipo de endulzante o derivados puedes verlo aquí.

El sirope de ágave es un endulzante 100% natural que no altera los índices glucémicos como lo hace el azúcar refinado. Se extrae del ágave, que es una planta parecida al aloe vera. Si lo pruebas sólo tiene un sabor muy suave, parecido al caramelo.  Su textura es parecida a la miel aguada.

No sólo no es perjudicial para la salud sino que además mejora el tránsito intestinal y favorece su flora interna y no aporta calorías vacías (Algo que considero particularmente sorprendente por su dulzor). Además su poder endulzante es el doble que el del azúcar.

En concreto el sirope de ágave contiene Fructooligosacáridos que son:

  • Estimulantes del crecimiento de la flora intestinal (prebiótico).
  • Están libres de calorías, por lo que son recomendables en dietas de control de peso.
  • Inhiben el crecimiento de bacterias patógenas (E.Coli, Listeria, Shigella, Salmonella).
  • Son tolerados por las personas diabéticas e ideal para los hipoglucémicos. Beneficia a ambos porque tiende a regular los niveles de insulina.
  • NO son útiles para las bacterias formadoras de caries dentales, por lo cual no favorecen su crecimiento.
  • Disminuyen los niveles de colesterol y triglicéridos.
  • Aumentan a la absorción del calcio y del magnesio.
  • Facilitan la motilidad intestinal, y se recomienda a las personas con estreñimiento.
  • Ayuda a disminuir los niveles de colesterol.

Ahora estoy experimentando con éste allazgo y aprendiendo a substituir y proporcionarlo correctamente respecto al azúcar blanco en todas mis recetas!

Albóndigas de tofu

Hoy vengo con uno de mis platos favoritos: las albóndigas de tofu.

Los ingredientes son:

1/2 paquete de tofu fresco
pan rallado
1 zanahoria rallada
ajo y perejil picado
unas gotas de salsa de soja
2cdas de sésamo tostado
harina blanca (o integral)
aceite para freír

Preparación:

1. Desmenuzar el bloque de tofu con un tenedor.
2. Rallar la zanahoria y añadirla al tofu.
3. dorar ligeramente el ajo picado y añadirlo al tofu junto con el perejil, pan rallado, semillas de sésamo y unas gotas de salsa de soja.
4. Mezclarlo todo bien y moldear la pasta, dándole forma de albóndigas. Si tienes que aumentar la consistencia añade más harina.
5. Rebozar cada albóndiga con un poco de harina.
6. Calentar aceite y feírlas hasta que se doren.

A partir de aquí las puedes cocinar como más te apetezca. Guisado, estofado, con guarnición, con salsa…
Yo lo hice con guisantes, tomate natural, patatas cortadas a dados y setas… Que haga xup-xup y listos!!!

Desmitificando: La leche de vaca.

La leche que proviene de los animales es, desde hace mucho tiempo, uno de los alimentos esenciales de la humanidad. No solamente la leche, sino también los derivados de ésta como los yogures, la nata, el queso, etc…

Como siempre se ha dicho, la leche animal contiene una gran variedad y cantidad de nutrientes que, a priori, pueden parecer beneficiosos para nuestro orgnismo.

Contiene minerales (fósforo, calcio, zinc y magnesio), proteínas (caseína, lactoalbúminas y lactoglobulinas), vitaminas ( sobre todo vitamina B) e hidratos de carbono (lactosa). En especial contiene calcio, que es indispensable para el buen funcionamiento y desarrollo de los huesos.

Por todo ello parece, a simple vista, un alimento completo capaz de nutrir nuestro cuerpo y  nuestra mente. Se considera un alimento imprescindible y saludable para nuestro cuerpo. Pero, realmente es necesario tomar leche animal para alimentarnos de forma correcta y sin carencias?

De un tiempo hacia aquí se ha estudiado y analizado a fondo éste tema y se ha puesto de manifiesto que la leche animal presenta una serie de inconvenientes que no debemos pasar por alto y que no sólo “desmitifican” valor nutricional sino que la convierten en un producto poco recomendable.

Así esos beneficios de la leche animal se convertirían en perjudiciales para la salud. Por ejemplo:

EL CALCIO

El principal argumento para tomar leche animal es el aporte de calcio. Como os he anotado enteriormente, es verdad que contiene una gran cantidad de calcio. Pero, en realidad, cuando consumios leche animal una gran parte de ese calcio se transforma en fosfato de calcio que expulsamos del cuerpo a través de las heces. Así que nuestro cuerpo no aprovecha ese aporte de calcio. Aportan más calcio alimentos como las hortalizas, frutos secos y legumbres secas. Quizà su aporte de calcio sea menor pero es asimilado mucho mejor por nuestro organismo.

INTOLERANCIA A LA LACTOSA

Últimamente han aumentado los casos de intolerancia a la lactosa. Como os he comentado es el principal hidrato de carbono que aporta la leche animal. Este problema de intolerancia está provocado por una deficiencia en la enzima lactasa, que se encarga de metabolizar la lactosa. Los síntomas que pueden aparecer son diarrea, flatulencia, dolor abdominal y pérdida de peso.

GRASAS SATURADAS

Otro de los inconvenientes de la leche animal es la proporción de grasas saturadas que contiene. Todo ello depende del tipo de leche y del proceso al que se haya visto sometida. Aproximadamente, suele ser una proporción del 70% (saturadas, grasas malas para el organismo) – 30% (insaturadas, grasas buenas que reducen el colesterol). Nuestro cuerpo recibe todas esas grasas saturadas y, además, las insaturadas pierden su efecto anticolesterólico después de que la leche sea sometida ala pasteurización y homogeneización.

LAS HORMONAS

La leche animal contiene unas sesenta hormonas (por ejemplo la hormona del crecimiento que se administra a los terneros) y toxinas derivadas de los procesos industriales de elaboración que no son nada beneficiosos para nustro organismo.

LA ALTERNATIVA

No quiero parecer alarmante ni obcecada con el tema pero es evidente que la leche animal no es necesaria para poder tener una buena salud y una dieta equilibrada.

Tampoco te estoy diciendo que debas abandonar la leche animal y los derivados de tu dieta. Pero si decidieras hacerlo no pasaría nada porque puedes obtener el calcio de otros alimentos. Sencillamente te cuento todo esto para que tengas la información necesaria para valorar si te conviene o no tomar leche animal.

Como en todo, también hay alternativas. En mi caso, han sido las leches o bebidas vegetales.

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Si quieres profundizar en el tema te dejo un enlace más extenso sobre lo que te he contado aquí.

Y aquí un video sobre los peligros de la leche.

Leche de almendras

Las bebidas vegetales son una alternativa natural y sana a la leche de vaca.

En esta ocasión he preparado “leche” de almendras. Aunque debería llamarse bebida de almendras pues se considera leche sólo aquel alimento que sale de una ubre.

Las almendras son uno de los frutos secos que más hierro y magnesio contienen.  Diez almendras crudas te aportan más calcio que un vaso de leche de vaca, por lo que es ideal tomarla en etapas de crecimiento, embarazo o lactancia. Es un alimento de facil digestión y por su alto contenido en fibra regula la flora intestinal y la absorción de azúcares y colesterol. También ayuda a regular los trigicéridos.

Vamos con los ingredientes:

1L y 1/2 de agua mineral

200gr de almendras crudas y peladas

Al gusto:

Una pizca de sal

Una pizca de endulzante, si es azúcar (mejor moreno), también se puede usar miel ecológica.

También se puede añadir aroma de vainilla.

Así pues ésta receta se puede preparar de dos formas distintas:

(NOTA: No hace falta dejar las almendras en remojo. Yo lo hice porque leí que al reposar en agua se activan las propiedades. El agua de remojo se tiene que restar del agua total de la receta, así cuando metemos los ingredientes en la batidora el total de agua no varía).

1. Se ponen todos los ingredientes en la batidora y se tritura hasta que no se aprecien trocitos de almendra. Luego se cuela en un colador fino con un paño de algodón dentro para poder apretar bien la pulpa de la almendra y que el colado quede lo más fino posible.

2. Se ponen las almendras bien secas en la picadora hasta que se pulvericen y no se aprecie ningún trozo grande. Una vez pulverizadas se meten en la batidora junto al resto de ingredientse hasta que se haya mezclado homogéneamente.

Y ya tienes una bebida de almendras riquísima para tomar sola o con cereales… incluso puedes batir fruta natural para darle un sabor diferente y enriquecer las propiedades que ya de por sí te aporta.

Bon profit!!!

Magdalenas de mantequilla con cobertura de fantasía

Una vez más estoy aquí con una receta dulce. Se nota que, aunque me preocupo por la alimentación, no puedo resistirme a unas ricas magdalenas caseras!

Los ingredientes son:

– 115gr de mantequilla sin sal

– 115gr de azúcar super fino

– 2 huevos batidos

– 115gr de harina leudante

– Opcional: bolitas de colores, cerezas confitadas y/o fideos de chocolate para decorar.

Para la cobertura:

– 100gr de azúcar glas

– dos o tres cucharaditas de agua mineral

– colorante alimenticio (no tóxico)

La preparación es facilisima. Procedo mezclar la mantequilla a temperatura ambiente con el azúcar tamizado talqueasí:

Una vez está todo bien ligado, como se aprecia en la última foto, agregamos los dos huevos, uno a uno para que se vayan integrando bien.

Una vez hayas mezclado toda la masa, agrega la harina tamizada. Sigue batiendo hasta que te quede una mezcla lísa y uniforme como ésta:

Ahora ya puedes rellenar los papelitos de magdalena hasta 2/3 de su capacidad.

Hornear a 170º durante 15-20 minutos. Tienes que ir con cuidado pues se hacen muy rápido. Aunque no haya transcurrido todo el tiempo que pone en la receta, si ves que están doraditas ya las puedes sacar. Las dejas enfriar en una rejilla y una vez frias puedes decorarlas con la cobertura.

Para realizar la cobertura sólo tienes que mezclar el azúcar, el agua y el colorante hasta que te quede una pasta manejable y firme. Luego decoramos con lo que más nos guste… Y Bon Profit!!!

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