Mamá trabaja desde casa!

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Sabías que actualmente, 5 millones de niños fallecen anualmente por malnutrición? Pues yo ayudo a que obtengan la nutrición que necesitan a la vez que mejoro la mía propia.

Cómo lo hago? Pues trabajando para una empresa social.

La empresa se llama Mannatech  y se fundó hace 20 años por Sam Caster, que junto con su mujer, Linda Caster,  decidió que aparte de cambiar el mundo con sus suplementos nutricionales únicos, cambiaría el mundo de los menos afortunados. Igual que en el caso de Blake Mycoskie que fundó TOMS Shoes, regalando un par de zapatillas a los niños pobres de Argentina por cada par de zapatos que se compra de su marca.

Para mí tiene mucho valor trabajar para una empresa no solo formada por grandes personas sino por grandes corazones que se preocupan por los demás.

Además, la base de sus productos de salud son los gliconutrientes. Seguramente no habrás oído hablar de gliconutrición, pues es tecnología única y patentada que no se puede encontrar fuera de la compañía, lo que convierte éstos productos en únicos y exclusivos. (Si te interesa contacta conmigo en infogliconutricion@gmail.com)

Te adjunto un vídeo para que veas cómo trabajan, en conjunto, estos gliconutrientes:

http://www.youtube.com/watch?v=cyZK012Iee8

Ésta empresa me permite ser mamá a tiempo completo ya que soy yo la que decide cuántas horas dedico a trabajar. Ésto me permite lo que he deseado desde el primer segundo que tuve a mi hija en brazos; pasar más tiempo con ella y ahora, también, con su hermanito.

El hecho de estar juntos mucho más que antes los hace estar más tranquilos y más felices, pues lo único que necesitan los hijos para disfrutar de la vida es estar con sus padres todo el tiempo posible.

En definitiva, éste trabajo me permite potenciar tanto mi faceta profesional como la de madre… Y estoy encantada!!

Ahora, tendrás que dejar de dar el pecho!!!

Nada me sorprendía ya a éstas alturas.

Después de 27 meses de lactancia materna y ahora florenciendo en mí una nueva vida, estos comentarios son la mínima expresión del profundo desconocimiento que se tiene sobre la lactancia y su continuidad a lo largo del tiempo.

Lo curioso es que esta ignorancia no proviene únicamente de personas desinformadas de a pié sino incluso de profesionales titulados al cuidado de los propios bebés o niños.

Hay que reconocer que es dificil, aunque debería ser lo natural, ver a mamás amamantando más allá de la media española (que si no recuerdo mal se situa alrededor de los tres meses). Por tanto estoy acostumbrada a miradas de asombro o a preguntas tímidas… y sobre todo a preguntas que por desconocimiento suelen ser desafortunadas.

Así que una vez dada la noticia sobre mi segundo embarazo empezó un goteo contínuo, no de preguntas, sino de afirmaciones sin sentido o sin fundamento referentes a si debo o no continuar la lactancia con mi hija ahora que estoy embarazada.

Pues bien, para empezar:

Escuchadme bien. Ésta decisión es única e intransferible. No depende de vosotros, de vuestra insistencia o de vuestra tozudez. Es una decisión que únicamente nos atañe a mi hija y a mí. Y si a nosotras no nos importa, ni nos molesta, ni nos planteamos dejar la lactancia materna… por qué, con todos mis respetos, debería importaros a vosotros?

Asi que NO! AHORA, NO TENGO QUE DEJAR DE DAR EL PECHO.

Para continuar, sepais que no nos perjudica, no pierdo en salud, no daño al bebé que llevo en mi vientre.

Al contrario. Fortalezco el vínculo de seguridad con mi hija. Le aporto alimento, calor y bienestar. Del bebé no os preocupéis, obtiene todo lo que necesita a través de mí. Y una vez nacido, si mi hija sigue tomando pecho compartiran un fuerte lazo y un vínculo especial a la par que mágico.

Así que NO! AHORA, NO TENGO QUE DEJAR DE DAR EL PECHO.

Y para finalizar, te hablo directamente a tí. Seas madre primeriza o no. Hayas pensado en amamantar o no. Te hablo emocionada, casi temblorosa. La lactancia materna es vida en estado puro. Se adapta, cambia, fluye…  Da vida.

La lactancia materna no tiene horario. Olvídate del reloj, de los tiempos. El pecho se da a demanda, como se dan los besos. No cada dos horas o cada tres. Eso no es a demanda, eso es cada dos horas o cada tres.

La lactancia no tiene un lugar, ni unas reglas. Se dá en cualquier parte cuando y donde el pequeño lo necesite.

La lactancia es infinita en todos los sentidos. Aporta mucho más que alimento y no tiene fecha de caducidad.

Mamá, no dudes de la sabiduría de tu cuerpo. No dudes de la sabiduría de esa personita que tienes en brazos o llevas en tu vientre. El vínculo y la lactancia es vuestra. Deja atrás prejuicios y malos juicios… Adáptate, cambia y fluye!!!!! Llénate de vida y regala vida!!!!!!

Asi que NO! AHORA, NO TENGO QUE DEJAR DE DAR EL PECHO !!!!!!!

Con mi experiencia personal me uno al día mundial de la LACTANCIA MATERNA!!!

_____________________________

Si tienes dudas, ínformate!!!

http://www.bebesymas.com/lactancia/se-puede-dar-el-pecho-embarazada

http://albalactanciamaterna.org/lactancia/lactancia-materna-durante-el-embarazo-y-en-tandem

La revisión de los 2 años y el misterioso caso de la lactancia materna

Me dirigía yo con mi rubia bonita a la espalda, porteando como siempre…

Llevaba ya seis meses mentalizándome para transmitir paz a mi hija en la revisión de los dos años. Sé que ella se pone muy nerviosa en la consulta y más cuando alguien que ella no quiere, pretende meterle un palo en la boca mientras le tocan la tripita y le observan no sé qué más…

Así que íbamos tranquilas… Íbamos… hasta que pisamos la consulta.

Por si me resultara poco esfuerzo consolar a mi hija, ofrecerle pecho y colmarla de besos mientras atendía a las preguntas de rigor de la amable enfermera… Llegó la pediatra.

El ambiente se enrareció. Supe que de ahí al apocalipsis había un paso.

La enfermera intentaba hacerse oír entre el llanto de mi pequeña:  24 meses, toma pecho, no toma ninguna otra leche complementaria, come de todo…

Y la pediatra me mira, seria. Se hiergue, estirando todos y cada uno de los huesos… casí podía oír como crujían hasta poder mirarme desde las alturas… con toda la autoridad que su título y su rango le otorgaban.

– Todavía das el pecho?- Me pregunta. Para mí esa pregunta chirriaba y estaba fuera de lugar.Y prosiguió sin darme tiempo a contestar: – Deberías quitárselo- Como si fuera algo que pudiera ponerse al gusto del consumidor.

Aquí, si contesté: – Eso no pienso ni planteármelo!!- categórica, enérgica y fuera de control… Me sorprendió ese arrebato repentino de rabia que explotaba en mi interior… Intenté controlarme, ser educada…

– El pecho a los dos años ya no alimenta. SEGÚN LA OMS, sólo se dá hasta los 6 meses. Luego ya no sirve de nada- Según la OMS???!!!! Si… Si… ésa misma cara se me quedó a mí.

– Perdone?? Me puede usted repetir eso??- Una parte de mí se negaba a creer que una profesional titulada y, para más desconcierto, pediatra, estuviera pronunciando categóricamente esas palabras.

– Que el pecho a los dos años ya no hace nada bueno, es más, es perjudicial porque les deforma la boca, el paladar y las encías. El pecho se debe dar hasta los seis meses.

Y esa explosión ciega que sentía y trataba de contener, se desató y brotó sin control…

– Pero de què Era viene usted?? De verdad se cree lo que está diciendo?!?!?!?- Y proseguí sin respirar… – El pecho como usted dice, y SEGÚN LA OMS, sí se dá hasta los seis meses pero EN EXCLUSIVA… y a partir de ahí complementando con otros alimentos mínimo hasta los dos años, luego hasta que madre e hijo quieran.

La doctora, aparentemente agraviada por mis palabras y sorprendida porque rebatí SU VERDAD, me contestó: – La doctora soy yo.

– Pues no lo parece! Debería usted informarse un poco más antes de citar a un organismo mundial y no hacerlo correctamente. Sabe que puede hacer mucho daño con esas afirmaciones sin fundamento??

Y ese fue el comienzo de nuestra bonita amistad… Ya te puedes hacer una idea de cómo acabó la consulta…

Según pude comprobar, la lactancia materna sigue siendo un misterio para muchos profesionales. Cómo pueden ponerle fecha de caducidad a un acto lleno de amor y repleto de vida? Y cómo pueden defender un argumento que no se substenta? Tanta desinformación es muy peligrosa y más viniendo de una profesional del ámbito pediátrico a la que muchas madres creerán sin dudarlo? Estoy segura que se pueden perder muchas lactancias con opiniones dañinas y erróneas como la que intentaba defender ante mí ésta doctora.

Lo que todavía me pregunto es si habrá llegado a encontrar en su escritorio una hoja subrallada, con preciosos signos de exclamación, con las recomendaciones reales de la OMS…

Yogur de soja casero con fermento

Durante varios años he estado experimentando el arte de hacer yogur. Hace largo tiempo ya que dejé de hacerlos con leche de vaca y he coqueteado con la bebida (leche) de soja.

Voy a explicar el proceso de dos maneras. Una usando fermentos. La otra usando un yogur de soja como punto de partida. De las dos formas obtenemos un yogur de consistencia bastante líquida ya que no añado emulsionantes ni espesantes. Ambas maneras sirven para elaborar yogur de soja y yogur de leche animal, la única diferencia es la leche y el yogur a utilizar.

Posteriormente explicaré las dos formas de “incubarlos” y, de un día para otro, amanecer con el olor dulzón del yogur de soja por la mañana.

YOGUR DE SOJA CON FERMENTO COMO BASE

Ingredientes:

– Sobrecito de fermento para yogur (en herboristería)

– 1 litro de bebida (leche) de soja (no transgénica)

Elaboración:

Calentar el litro de bebida de soja sin que llegue a hervir. Al darle temperatura se consigue que los fermentos se activen más rápidamente y el yogur no se cuaje.

Mezclar una cucharadita de café con fermento con la bebida de soja que hemos calentado previamente. Si se añade todo el sobre quedan demasiado ácidos, por lo menos para mi gusto. Movemos bien para integrar ambos ingredientes. Aquí se puede añadir endulzante al gusto. Yo los hago puros.

Llenamos tarritos de cristal (yo reciclo los de conservas). Atención a no tapar el contenido. Hay que proceder a cerrarlos con la tapa una vez haya fermentado. Eso es al día siguiente.

YOGUR DE SOJA CON YOGUR COMO BASE

Ingredientes:

– 1 yogur ecológico de soja (lo más puro posible)

– 1 litro de bebida (leche) de soja (no transgénica)

Elaboración:

Calentar el litro de bebida de soja sin que llegue a hervir.

Se añade el yogur de soja natural a leche de soja que previamente hemos calentado. Removemos bien hasta integrar la mezcla. Aquí se puede añadir endulzante al gusto. Yo los hago puros.

Llenamos tarritos de cristal. Atención a no tapar el contenido. Hay que proceder a cerrarlos con la tapa una vez haya fermentado.

___________

De las dos maneras se llega al mismo punto. Una vez hemos llenado los tarritos de cristal hay dos opciones:

1. CON YOGURTERA: Se ponen los tarritos destapados en la yogurtera. Se tapa y hay que esperar entre 8 y 10 horas. La yogurtera no se puede tocar ni mover durante el proceso de fermentación pues la mezcla es muy volatil y estropearíamos el resultado final.

2. SIN YOGURTERA: Se ponen los tarritos destapados en una bandeja y se tapa con una toalla de baño para que mantengan la temperatura. Luego hay que colocar la bandeja al lado de una fuente de calor constante. Se puede haber calentado el horno a baja temperatura, luego hay que apagarlo y con el calor residual se deja la bandeja tapada con la toalla durante la noche. También se puede (lo que yo hago en invierno) dejar la bandeja tapada también con la toalla al lado de un radiador. El tiempo es el mismo que en yogurtera 8-10 horas de “incubación”.

Cuanto más tiempo permanezcan tapados más ácidos son.

Antes de consumirlos deben permanecer en la nevera y tapados con sus repectivas tapas durante un mínimo de 4h.

Aconsejo degustar éste yogur de soja con cereales y frutos secos.

Para obtener una proteina completa hay que intentar mezclar legumbres (soja)+cereales (a poder ser sin azúcares añadidos) y también se completa la proteina con cereales+frutos secos. Al mezclar ambas combinaciones obtenemos un alimento más que completo y saludable.

Esta receta se la dedico especialmente a Noraya de El rumor de las libélulas. Espero que te haya gustado y que te animes a probarla!

Yoga

Venga como ya llevo dos clases de yoga casero y en familia… voy a animarme y la hago hoy también, que no quiero ir dejándolo y luego no hacerlo, total son diez minutos y luego me siento bien… Entre ésto, las tomateras… y la limpieza… me relajo seguro!!

Cariño chiquito!!! Vamos a hacer yoga?? jaja a mi rubita preciosa le encanta ésto del yoga. Debería servirme de motivación porque es algo que hacemos juntas, nos divierte y nos une más si cabe!!

Amor, los calcetines los quitamos cuando pongamos la alfombra-puzzle en el suelo que ahora está frío para andar descalza… Uich!! voy a cambiarme de pantalones que como haga la postura del “perro que ladra” los peto fijo!! Ala!! Ya estoy lista…

OOOOOoooohhh!!!! Cariño!!! Veo que has empezado a traer las piezas de la alfombra al comedor!!!! Ayyy que me derrito!!! Si es que mi niña está en todo!!! Venga las montamos así… y así…. Ah!! si si, los calcetines cariño… ya te los puedes quitar. Cómo?? Mamá también?? Si, si, claro!!! Qué?? Ah, sí, mi vida me hago una cola también, que se me olvidaba!!!

Empezamos con el “namasté”… Estás tan preciosa con las mejillas coloradas y esa carita de concentración fingida… Venga, venga que me pierdo… Me concentro… no pienso en nada… inspiro… respiro… me relajo…

Las piernas estiradas… intento tocarme las puntas de los pies… recórcholis… cómo duele por ahí atrás! No sabía ni que existían músculos ahí… Venga, Venga… un poco más…

Teta!!!!!!!!!!! Ahora?!?!?!?!??!! Vale, vale, sírvete tú misma… Mientras tanto yo intento mantener el equilibrio mientras hago el “árbol invertido”…

Ahora me siento… giro el torso… mientras mi pierna derecha se supone que debe torcerse en un ángulo desconocido para mí… y seguimos teteando… esto está resultando toda una aventura…

Cariño, a tí todas las posturas te parecen buenas para pillar teta, eh?? Yo creo que esto lo vamos perfeccionando y ya mismo hacemos el “saludo teteador al sol“… Eso sí, agradeciendo el regalo que nos hace día a día con su energía…  Y a tí agradeciéndote una vez más que me enseñes a disfrutar más allá de lo esperado con cada actividad que hacemos!!!

Mañana… Repetimos!!!

Mi balcón se viste de verde!

Sigo en éste proceso de limpieza interior. Poco a poco va sanando de nuevo. Intento llenar mi piel de luz del sol. Intento sentirme serena en ese momento y bajar el volumen de mis pensamientos… Me concentro en la luz que me traspasa y se extiende y se derrama dentro de mí.

De repente un impulso nuevo aflora… se expande y brota en forma de idea. Se entremezclan sensaciones en mi interior… mi cambio en la alimentación… mi preocupación por lo que como y lo que doy de comer a mi pequeña… y si funciona?? Y si me lanzo a cultivar mi propio mundo verde??

Como sigo en mi aprendizaje contínuo de no ingorar mis pulsiones y mis sentimientos… he decidido darme una oportunidad. Voy a convertir mi balcón en un huerto urbano!!! Te invito a que compartas conmigo éste proyecto que no sé si mis dotes como jardinera me permitiran que dure demasiado. Pero que no se diga! Siento que debo intentarlo! Estoy segura que será un espacio para meditar y sentirme relajada. Aprendo a escucharme y mi cuerpo me ha gritado en sliencio…

Dicho y hecho!! Aquí os presento mis primeras tomateras, son planteles ecológicos y son de la variedad “Tomate Rosa”.

Aquí una vez plantados. Gracias a la inestimable ayuda de mi pareja y mi preciosa rubita que andubo revolcándose en la arena y alertándonos de vez en cuando con un “mamá ete no toca, ete pincha!!”. Gracias pequeña, una vez más por salvaguardar mi seguridad ante todo!!

Como puedes comprobar esa necesidad de limpieza ya roza los límites de mi vivienda… voy por el balcón… que se preparen en el rellano que seguro que mañana me pongo a limpiarlo compulsivamente!!

Por mi bien y por el de mis queridos vecinos… espero que este trance acabe pronto!!

Hamburguesas de garbanzo caseras

Hoy pongo una receta muy sencilla y cargadita de proteina vegetal. Es perfecta para acompañar un plato de verdura o para hacerla plato único entre dos trocitos de pan, con su lechuga, tomate, cebolla y lo que se te ocurra para acompañar!!

Es una receta que he visto varias veces circulando por la red pero que en éste caso la he rescatado de un libro de recetas vegetarianas. La legumbre (en éste caso el garbanzo) se puede substituir por cualquier otra de nuestro agrado. La verdad es que admite tantas variaciones como imaginación tengamos!!

Ingredientes:

– 500gr de garbanzos (después de dejarlos en remojo durante la noche)

– 3-4 zanahorias ralladas o picadas

– 1 cebolla mediana

– especies al gusto sal, pimienta… (y además yo le pongo perejil, comino y alga wakame en polvo).

– pan rallado (yo rallo el pan que hago en la panificadora, en éste caso integral)

– harina, vale cualquier tipo (yo suelo usar integral ecológica)

Elaboración:

Picamos los garbanzos, la cebolla y las zanahorias.

Agregamos el pan rallado hasta que quede una masa manejable y que veas que no se deshaga. Agregamos las especies.

Formamos hamburguesas de un tamaño mediano-pequeño.

A freír en un poco de aceite… y a escurrir!!!

Ya sólo queda disfrutarlas… porque están riquísimas!!!

Precaución! Enganchan! ^_^

La mujer que era y la mujer que soy

Hace apenas dos años yo no era nada de lo que ahora soy. Siempre he oído decir que la maternidad te cambia la vida pero nunca me imaginé que me transformaría de éste modo tan profundo e irreversible.

Y es que ser madre se ha convertido en mucho más que tener un hijo. Ser madre es ahora una filosofia de vida. La maternidad me ha aportado una visión única y especial de la vida y no concibo que antes haya podido tener una vida donde mi hija no existía. Ella que ahora lo LLENA todo.

Hace apenas dos años me parecía una ilusión que se pudiera criar a un hijo sin gritar, pegar o castigarlo por sus acciones. Me parecía algo tan bonito pero a la vez tan raro… Cómo podía ser?? A mi me habían criado corrigiendo mi comportamiento cuando creían que no era el adecuado.Y no conocía ninguna otra forma de hacerlo.

Yo sentía que no quería hacerle eso a mi bebé. No quería que ese ser que llevaba en mi vientre se sintiera desamparado o humillado en modo alguno por mí, su madre. Una madre que se supone que debe amarle incondicionalmente y protegerle de injusticias. Una madre que debe respetarle sobre todas las cosas y con mucho más ímpetu en la infancia ya que, aunque de menor edad, el bebé no deja de ser una persona y se merece respeto como tal. Pero desconocia referencia alguna. No sabía cómo iba a llevar a cabo esa idea que a mi me parecia tan natural y necesaria como infrecuente.

Hace apenas dos años pensaba que un bebé debía dormir en su cuna, luego en su cama y acto seguido en “su” habitación. Creía que el bebé no sabía dormir y se le debía ayudar.

Hace apenas dos años no estaba segura si iba a “poder” dar el pecho ni cuánto tiempo lo iba a dar. Creía que eso dependería de mí y de mi circunstancias.

Pensaba que a los cuatro meses ya se le introducían alimentos y que la lactancia era inexistente a esa edad. Creía en las “ayudas” con biberón porque con el pecho se podían quedar con hambre. Pensaba que pasaban de los biberones a las papillas directamente, no conocía alternativa posible.

Hace apenas dos años pensaba que los bebés iban cómodos en el carrito.

Hace apenas dos años cuidaba mi alimentación. Pero no sabía nada sobre alimentación alternativa o respetuosa, sobre parabenes o sobre potenciadores del sabor.

Así que hace apenas dos años yo era otra mujer, igual en apariencia pero distinta, muy distinta en el fondo. El cambio ya empezó cuando me sentí embarazada. Gestaba a mi hija dentro de mí pero también se gestaban dudas e inquietudes sobre crianza y sobre la vida que vendría… Y empecé una búsqueda exaustiva de alternativas. Alternativas en la manera de críar a mi futuro bebé… Todo empezó en un blog conocido donde se habla de Bebés  y más cositas…  Ahí empecé a seguir día a día la evolución de mi embarazo, leía cómo crecía mi bebé en mi interior y me empapaba sobre artículos que me abrieron un nuevo abanico de posibilidades en la crianza.

Me familiaricé con conceptos nuevos: lactancia materna, lactancia artificial, crianza con apego, crianza respetuosa, respeto por los tiempos, colecho… y quise saber más!!! Continué adentrándome en un foro de crianza respetuosa. Ahí encontré muchas mamás maravillosas que explicaban sus experiencias en la crianza respetuosa. Para mí fue toda una revolución saber que había tantas y tantas mamás que estaban llevando a cabo la maternidad que yo quería sentir. Una maternidad consciente y respetuosa con mi futuro bebé. Pero seguía sin entender algunos conceptos. Por poner un ejemplo, seguía sin entender por qué un “cachete a tiempo” estaba mal… De verdad podía hacerse de otra forma? Todas ellas me evidenciaban que sí… pero yo no estaba preparada aún para entender la maternidad respetuosa en todo su conjunto.

Esa gran verdad, ese sentimiento revelador se abrió en mí el día que recogí de mi vientre a mi propia hija. Fué la pieza del puzle que me faltaba para verme a mi misma en perspectiva. Ella fue el detonante de mi revolución interior.

A los pocos días de  nacer  mi hija tuve la suerte que cayó en mis manos un libro: COMER, AMAR, MAMAR de Carlos Gonzalez. Fue otra pieza clave en ese puzle maternal. A ese libro, le han seguido muchos más, pero sus palabras prendieron la chispa para liberar la madre que en realidad quería ser. La madre y la persona que siempre había llevado dentro pero que no se había atrevido a salir, bien por presiones sociales o por normas silenciosas que interiorizamos desde pequeños.

Sentí más que nunca una conexión especial con aquellas mujeres que al igual que yo estaban en continua renovación interior para ser mejores madres y mejores personas.

Me sentía en harmonía y cómoda en mi reciente maternidad pues dejé de mirar el reloj y me abandoné a esa conexión recíproca con mi hija que me indicaba en cada momento lo que necesitaba. Me sentía enamorada de su tacto y de su piel al llevarla pegadita a mí en el fular. Así, piel con piel tenía todo lo que necesitaba a su alcance, el alimento que manaba de mi cuerpo a demanda, el calor y el arrullo que se desprendía de mi piel.  El sueño, como el alimento a demanda… los bebés ya saben dormir y no necesita que interfiramos para nada. Pasamos de la lactancia materna exclusiva a la introducción de alimentos en trocitos, nada de papillas. Me sentí LIBRE para dormir con ella, pues no deseaba separarme ni un instante. Todavía hoy, con casi 22 meses de vida me sorprendo en el silencio de la noche observándola en su hermosa quietud, a mi lado, acurrucada cerquita de mi pecho y de mi corazón.

Lo más maravilloso es que a día de hoy seguimos piel con piel, con pecho a demanda y colechando, me encanta sentir que respto su espacio y su tiempo. Me encanta sentir que evolucionamos juntas, cada una transformándonos y cambiando juntas pero individualmente en cada etapa.

He cambiado mi alimentación, no como carne ni pescado.

He cambiado mi modo de ver la feminidad y de sentir mi poder como mujer.

En general HE CAMBIADO. Ya no soy la mujer que era y sé que la mujer que soy ahora, pronto dejará de serlo porque estoy en continuo crecimiento y descubrimiento de mí misma.

Pero cambiar no es facil. Requiere constancia, apoyo externo y seguridad en tí misma y en lo que haces. Una seguridad que casi ninguna madre cree que tiene ya que muchas veces nos hacen sentir anuladas en nuestra toma de decisiones referentes a la maternidad. Un apoyo que debemos buscar muchas veces en la inmensidad del ciberespacio y una constancia que pocas veces tenemos la fuerza de invocar en el puerperrio. El cambio no es facil pero ES posible.

Ahora, me sorpendo de lo desinformada que estaba.

No pretendo aleccionar sobre la mejor manera de criar o educar a un hijo. Ésta es tan sólo la historia de mi transformación. Un cambio que realmente me ha hecho más feliz conmigo misma y con mi família.

Magdalenas de espelta integral con sirope de ágave

Ya te he hablado sobre el sirope de ágave. Ahora estoy experimentando con éste nuevo ingrediente que acabo de introducir en mi cocina. Pensé en probar con unas magdalenas que no fueran con harina de trigo, así que usé la espelta. La espelta es una subespecie del trigo muy antigua y, por ello, no ha sido sometida a tantas modificaciones como la harina de trigo común. Y decidí substituir el azúcar por sirope de ágave.

Voy con los ingredientes:

230 g de harina de espelta integral

70 g de harina de fuerza

120 g de sirope de agave (o 150g de azúcar moreno)

150 ml de leche (yo usé leche de almendras)

100 ml. de aceite (de la primera prensada de girasol, o suave de oliva)

3 huevos (yo usé de gallinas de campo)

1 cucharada de bicarbonato sódico

la ralladura de un limón

el zumo del limón

canela al gusto

Pon el horno a 180º

Preparación:

Empiezo batiendo los huevos con el sirope de ágave y con la ralladura de limón.

Luego voy incorporando el aceite, poco a poco, la leche de almendras y el zumo del limón y la canela al gusto.

Luego, en otro recipiente tamizo los dos tipos de harina y el bicarbonato. Añado la mezlca líquida sobre el bol con las harinas y mezclo con cuidado con movimientos envolventes (esta mezcla no se bate).

El resultado es algo así:

Ahora voy poniendo la mezcla homogénea en los moldes para magdalenas a unos 3/4 de capacidad.

Y al horno unos 15 minutos. Luego se dejan enfriar sobre una rejilla y… Bon Profit!!

Una alternativa al azúcar refinado. El sirope de ágave.

En su día comenté el efecto de los refinados en la alimentación. Así que, poco a poco, estoy buscando alternativas en mi dieta y en la de mi familia y adaptándola para que sea más saludable.

Normalmente usaba azúcar de caña certificado ecológicamente, pues muchos fabricantes venden azúcar moreno que no es más que el azúcar refinado cubierto por cristales, pero que igualmente ha sido sometido a un proceso químico con anterioridad. Pero sigo buscando alternativas!

Hoy en concreto voy a hablar sobre el sirope de ágave como alternativa al azúcar blanco de toda la vida. Si quieres más información sobre los contras de consumir éste tipo de endulzante o derivados puedes verlo aquí.

El sirope de ágave es un endulzante 100% natural que no altera los índices glucémicos como lo hace el azúcar refinado. Se extrae del ágave, que es una planta parecida al aloe vera. Si lo pruebas sólo tiene un sabor muy suave, parecido al caramelo.  Su textura es parecida a la miel aguada.

No sólo no es perjudicial para la salud sino que además mejora el tránsito intestinal y favorece su flora interna y no aporta calorías vacías (Algo que considero particularmente sorprendente por su dulzor). Además su poder endulzante es el doble que el del azúcar.

En concreto el sirope de ágave contiene Fructooligosacáridos que son:

  • Estimulantes del crecimiento de la flora intestinal (prebiótico).
  • Están libres de calorías, por lo que son recomendables en dietas de control de peso.
  • Inhiben el crecimiento de bacterias patógenas (E.Coli, Listeria, Shigella, Salmonella).
  • Son tolerados por las personas diabéticas e ideal para los hipoglucémicos. Beneficia a ambos porque tiende a regular los niveles de insulina.
  • NO son útiles para las bacterias formadoras de caries dentales, por lo cual no favorecen su crecimiento.
  • Disminuyen los niveles de colesterol y triglicéridos.
  • Aumentan a la absorción del calcio y del magnesio.
  • Facilitan la motilidad intestinal, y se recomienda a las personas con estreñimiento.
  • Ayuda a disminuir los niveles de colesterol.

Ahora estoy experimentando con éste allazgo y aprendiendo a substituir y proporcionarlo correctamente respecto al azúcar blanco en todas mis recetas!

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